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ATENIENSES POR XALAPA

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Archivo: Noviembre 2008

MENOR ASIGNACIÓN FINANCIERA A LA EDUCACIÓN SUPERIOR

laemolina 15/11/2008 @ 06:14

anuies.jpgMuy superada quedó la discusión respecto de si la educación constituye o no un factor básico del crecimiento y del desarrollo económico. Esta más que claro que la educación es un componente básico de la democracia, la productividad, la salud, la paz y la armonía sociales. Sin educación, todos los esfuerzos del Estado para contribuir al desarrollo económico son nulos. Sin embargo, por razones incomprensibles -no necesariamente financieras- el Estado mexicano continúa mirando de soslayo los presupuestos públicos destinados a la educación, especialmente la superior. Hoy en día, los países que más crecen son los que en las décadas recientes han atendido adecuadamente este sector de la sociedad y de la economía: la educación.

Los componentes básicos de la educación superior son, entre otros, la inversión en bienes, capacitación y desarrollo de los académicos, apoyos a programas generales y específicos y, sobre todo, las asignaciones financieras a la investigación científica pura y aplicada, es decir, la tecnología. Siendo un compromiso del Estado la inversión en capital humano -sin duda la mejor de las inversiones- lo que vemos es cada vez más un gradual y sostenido deterioro de las dotaciones presupuestales a este rubro del gasto público federal.

El secretario general de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), Rafael López Castañares, anunció que, para 2009, la educación superior recibirá el 0.58% del producto interno bruto (PIB), proporción verdaderamente pobre para las necesidades del país. El presidente Felipe Calderón prometió, en campaña, 1.5 por ciento del PIB, lo cual se ve lejos, pues anualmente el presupuesto debería crecer al menos en un 0.15%, y lo que realmente vemos es que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SCHP) recortó alrededor de mil 426 millones de pesos de los recursos destinados a educación superior, respecto de los aprobados por la Cámara de Diputados en el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2008, decisión que afecta a las universidades públicas federales, estatales y tecnológicas del país, pues reduce la inversión del Estado de 0.67 a 0.66 por ciento del producto interno bruto (PIB) para este sector.

Por su parte, la Universidad Veracruzana (UV), con poco más de 40 mil alumnos, ve reducir sus fondos de operación financiera en 474. 6 millones de pesos para 2009, respecto del año que concluye, lo que constituye un deterioro sustancial y lamentable.

Ciertamente, los sistemas de presupuestación deberían ser más eficaces y dirigidos a programas específicos que apuntalen efectivamente el desarrollo académico de las instituciones o establecimientos de educación superior. Las formas y mecanismos de distribución interna de los recurso públicos requieren revisión urgente.

En el caso de la UV, es más que aparatosa la cantidad de personas que laboran en la rectoría, pues la proporción ha llegado a ser absurdamente de "1 a 1" entre el personal académico y el administrativo. Por otro lado, los sueldos de sus funcionarios de alto nivel, más las prestaciones y las prebendas, resultan por demás oprobiosos dadas las necesidades de las instalaciones universitarias, incluso en Xalapa; no se diga en el interior del estado. Muchas facultades carecen de los medios indispensables para operar con dignidad: cero laboratorios, servicios sanitarios asquerosos, bancas deterioradas, seguridad nula, protección civil ausente, no obstante los fideicomisos financiados con dinero que se cobra a los propios estudiantes. Si, en efecto, es preciso que los recursos financieros asignados a las instituciones de educación superior sean más altos, pero también que sean administrados con eficiencia y honestidad.

Por desgracia, parece ser que los enormes presupuestos destinados a la política (IFE y partidos políticos) merecen, al parecer, más atención e interés por parte de los medios de comunicación, que los asignados a la educación superior, no obstante que solo sirven para mantener en la ubre a los "grillos" y demás vividores de la política. Los dineros públicos asignados a la política son perfectamente inútiles sin una sociedad educada.

¿Qué dices, Diódoro?

NUEVO INSTITUTO DE EDUCACIÓN SUPERIOR EN VERACRUZ

laemolina 10/11/2008 @ 10:00

Surge en Veracruz el Instituto de Educación Media Superior y Superior, dirigido por el profesor Guillermo Zúñiga Martínez.
Buenvenido dicho Instituto por cuanto apenas el 1.4% de la población mexicana tiene acceso a la educación superior, al decir de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES). Esto significa que en una población de 100 millones de personas, apenas 1 millón 400 mil individuos estan matriculados en alguna modalidad de dicho nivel educativo, o sea, en universidades, tecnológicos o escuelas normales.

Evidentemente, se trata de una proporción pírrica, sobre todo en comparación con indicadores similares en Argentina o Chile, por citar países de los nuestros. Andamos los mexicanos muy por abajo de la media deseable en materia de inversión en capital humano y social. Niveles de esta naturaleza nos colocan en estándares similares a los de algunos países africanos. Y encima de ello, el gobierno calderonista amenaza con reducir sustancialmente el gasto público en ese sector de la educación, incluida la investigación científica y tecnológica, tan necesaria para apuntalar la soberanía nacional y el propio desarrollo económico del país.

Sin embargo, no deja de ser igualmente preocupante la aseveración del titular del nuevo Instituto Veracruzano, profesor Zúñiga Martínez, cuando sostiene que "no habrá rechazados", pues "la meta es atender a toda la demanda que sea necesaria”.

El titular del Instituto de Educación Media Superior y Superior parece acudir al expediente del populismo educativo, muy parecido a las políticas de la UNAM en las que el pase de las preparatorias a las facultades es "automático".

Luego de casi 30 años en el sector educativo superior de Veracruz, personalmente sostengo que la educación superior NO ES PARA TODOS, y afirmar lo contrario es un signo evidente de sesgo populista que pretende hacer licenciados en todo y para todo. La educación superior es, por definición, selectiva, pues no todos los individuos están hechos para el trabajo intelectual que supone estudiar biología, física, ingeniería, medicina o derecho.

Los estudios superiores demandan habilidades y competencias, pero sobre todo actitud y vocación específicas. Claramente, no es necesario ser un "nerds" para ser abogado o contador, pero si es preciso tener la disposición interna, el interés, la inteligencia y las aptitudes que el estudio, la disciplina y el rigor imponen para obtener una licenciatura, una maestría o un doctorado, éste con más razón.

Las Universidades, hoy día, estan plagadas de individuos que a fuerza quieren ser "licenciados", cuando mejor bien podrían ser buenos conductores o eficientes obreros. Buscan el título para mantener "la chamba" o simplemente para ser llamados "licenciados". Los posgrados, tan de moda en la actualidad, están plagados de personas que solo buscan la "maestría" pero no el conocimiento. Me consta.

Hacia los años 60 y 70, incluso los 80, se decía que el título profesional (no el saber) era un boleto seguro a la clase media, pues la licenciatura se constituía en un factor garantizado de movilidad social. Hoy ya no es así. Y tampoco es necesario ser licenciado o "doctor" para alcanzar la plenitud social ni menos la felicidad de las personas. Quien así piense sigue asumiendo el título profesional como un título de nobleza y de distinción social, cuando no es sino un mero papel que acredita competencias y saberes que muchos, no obstante el título, no tienen.

Tampoco es correcto -por elemental lógica de la división del trabajo- pretender que todos los conductores de autobuses sean licenciados en vialidad, o que todas las chicas que atienden las farmacias sean farmacobiólogas. No todos puede ser licenciados, maestros o doctores, ni académica ni laboralmente hablando. La edcación superior es selectiva, aqui, en China y en Perote. Su propia naturaleza lo solicita y exige.

Entonces, ¿cómo es que no habrá "rechazados" en el Instituto de marras?

Un candidato no admitido no necesariamente es un "rechazado", término que de suyo es peyorativo y de manufactura más periodística que académica. La o selección implica que el candidato no paso las pruebas, o no mostró las aptitudes requeridas para ser estudiante de la educación superior.

Creo que la justicia social, en materia de educación superior, se ubica en generar las condiciones para que las oportunidades de acceso al sistema sean equitativas; esto significa que quien tiene el potencial intelectual para ser un graduado universitario, lo sea y pueda serlo sin riesgo de cancelarle las puertas solo por su condición social y económica. Pero esto no significa dejar entrar a todos, solo por no dejar a nadie fuera.

Tal vez haya quien sostenga que las universidades deberían abrir sus puertas a todos; pero eso es tanto como decir que todos los sujetos pueden ocupar y desempeñar brillantemente todos los puestos en una empresa, y eso es evidentemente absurdo. La realidad no es así, pues unos estamos hechos para una cosa y otros para otra. A menos, claro, que pensemos como los políticos mexicanos multichambas, que hoy son directores de tránsito, mañana alcaldes, luego directores de alguna dependencia policíaca y más tarde capaces son de ser, incluso, coordinadores del Papanicolau en una dependencia de Salud. De ahi a directores de orquesta no hay mayores obstáculos para ellos.

La educación superior no es así. Hay abogados que mejor deberían ser albañiles, sin denostar este noble oficio, ciertamente profesional.

Pero en fin; según me dice Diódoro, habrá que ver...