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ATENIENSES POR XALAPA

Para difundir los valores de nuestra Ciudad, sus tradiciones, su cultura, su belleza, sus problemas y soluciones...
DESDE EL MACUILTEPETL... PARA COMENTAR Y COMPARTIR LO MEJOR PARA XALAPA... DR. CUAUHTÉMOC D. MOLINA GARCÍA

Si quieres escribirme

Archivo: Marzo 2009

FRAUDE A LOS CAÑEROS

laemolina 29/03/2009 @ 06:42

omar.jpgEscándalo mayúsculo el mega fraude hecho a los cañeros de la región de Cardel, Veracruz. Más de 3 mil familias en crisis financiera, aunado todo al desempleo en la región, los problemas de liquidez de los ingenios, los precios de la caña y el azúcar en los mercados nacionales e internacionales, el precio de los energéticos que mueven el transporte, entre muchos más.

Se abordó el problema en un programa local de emisora privada, TV Azteca.

Punto y Encuentro, conducido por un muchacho burlón, quien con sonrisa verdaderamente estulta se dedicó a enfrentar a los participantes invitados. Uno de ellos, polemista genético y camaleón de la política, diputado ahora por la izquierda -antes lo fue por el PAN-, y además abogado de fuste; y el otro, también abogado, pero de la causa de los defraudados.

¿Acaso el periodismo serio consiste en promover confrontaciones entre los entrevistados y eludir el análisis de fondo?

El problema de marras es, más que un asunto financiero y jurídico -fraude o adminstración fraudulenta-, un verdadero problema social. Como tal, mereció ser abordado con la seriedad y profundidad del caso. Es a lo que aspiramos los televidentes y los propios afectados, y no a ver un circo pseudoperiodístico muy al estilo de esa televisora.

Incluso los propios invitados no cejaron en imputarse mutuamente las mermas en el "negocio" que traen entre manos. El diputado, tratando de obtener "raja política", como bien dicen los grillos; y el otro, el de la causa, quejándose de "haber perdido" poco más de un millón de pesos por causa del primero. Millón de pesos que, con gran cinismo, adujo ceder "bondadosamente" a la causa de los agraviados.

El conductor del programa se dedicó a provocar el amarre de navajas entre ellos, como si estuviera en una pelea de gallos. Gozó hasta el cansancio del enfrentamiento entre sus invitados, que él mismo procuraba acrecentar, lo cual demostró con su casi permanente sonrisa pletórica de sandez.

No invitó a un tercero involucrado, también diputado (pero del partido oficial en Veracruz) y titubeando con sorna, no supo qué decir cuando uno de los presentes le preguntó si lo había o no invitado. Seguramente se trata del partido al cual sirve, como conductor del programa.

El periodosmo es cosa seria; más cuando se abordan problemas sociales como el que se trata. Los cañeros de la región de Cardel han sido timados; no hay garantías ni activos fiancieros para liquidarles lo que se les ultrajó y la única esperanza que tienen es recibir 25 millones de pesos que, repartidos entre todos, apenas si alcanzarán para cubrir sus daños. Que los culpables estén en la cárcel es lo único a lo que aspiran.

Los televidentes -de paga o no- aspiramos a una televisión socialmente seria y responsable, además de la del entretenimiento. También desearíamos una prensa crítica y generadora de opinión; generadora, no manipuladora de la opinión pública y de la opinión de los públicos, que es cosa distinta. México necesita de informadores, presentadores y conductores que orienten y contribuyan al análisis de los asuntos públicos de manera académica y preparada.

Vemos con tristeza que cualquiera accede a los medios en calidad de periodista, ahora se dicen ellos mismos "comunicadores". Pero la sociedad, que poco lee y solo mira únicamente frivolidades en la TV, esta en el vacio informativo, y con ese vacio sobreviene la inconciencia social y política.

Pero el conductor de "Punto y encuentro" solo buscaba audiencia y mejorar su reputación "periodística" entre los suyos. El público acongojado a quien se dirigía (los defraudados) mereció respeto y seriedad en el tratamiento de su problema. Y por desgracia, no lo obtuvo.

En cambio, el ring del programa tuvo a dos contrincantes y a un réferi espectaculares.

¿Cómo la ves, Diódoro?

BENITO JUAREZ, EN SU NATALICIO

laemolina 22/03/2009 @ 19:04

juarez.bmp

21 DE MARZO DE 2009 

Los hombres tienden a idealizar y elevar a niveles de mito a los personajes de la historia. Juárez fue convertido en un santo laico, admirado por unos y odiado por otros. Vicente Fox, por ejemplo, mandó quitar el óleo del Benemérito del salón principal de Los Pinos, precisamente por su odio al hombre que, con las Leyes de Reforma, separó a la iglesia del estado y eliminó los enormes privilegios que la clase clerical detentaba, entre ellos los bienes de manos muertas, que significaban más de los dos terceras partes de la riqueza nacional en manos de los "representantes" de Dios en la tierra, los señores de la iglesia.

Fox, cristero de corazón, creyó que con el acceso del Partido Acción Nacional al poder en México, se eliminaba de un borrrón la historia, pues siendo ese partido emisario de los conservadores más acendrados, contra los que lucharon los liberales encabezados por Juárez, era más que suficiente quitar un cuadro para eliminar su obra y empezar a recuperar el protagonismo político de los hombres de la sotana.  

La verdad es que lo que vale del Patricio y de los Hombres de la Reforma, son los principios. México es un país plural y diverso, un país que no debe ser dominado por religión alguna, ni por partidos hegemónicos.

Los mexicanos, al amparo de las leyes liberales que la Constitución de 1917 heredó, gozamos de libertad para creer o no creer, y si creemos, hacerlo en la fe religiosa que nuestras convicciones nos dicten. Podemos hablar, escribir y expresar nuestras ideas con libertad y con respeto. Sabemos que la educación que recibimos es laica, como laico es el Estado mexicano.

Sabemos que en nuestro país podemos tener cabida todos, sin distingo de razas, ideologías y credos religiosos. Y esta es una herencia de las Leyes de Reforma y de las luchas de Benito Juárez y sus colaboradores, los hermanos Lerdo de Tejada, Guillermo Prieto, Altamirano, entre otros.

Los principios juaristas son valiosos para México, y son además necesarios para garantizar nuestras libertades.

Recientemente, y con el advenimiento del partido conservador (PAN), renacen las pretensiones de la derecha para recuperar privilegios que la historia ya ha condenado porque representan el retroceso y no el avance de los pueblos.

No es posible que una iglesia y sus ministros, pretendan asumirse como el alma de México. Aunque los creyentes no católicos sean pocos, son suficientes para ser respetados en su dignidad humana y para hacer valer sus derechos, pues la verdad espiritual no es cuestión de mayorías o de minorías, sino de respeto a la conciencia de las personas.

Juárez, y sus Leyes de Reforma, representa la mejor garantía de tolerancia, respeto y libertad. México debe conservar esos principios y hacerlos triunfar por encima de todo intento de retroceso.

Juárez no es un mito ni una entelequia, es una realidad histórica, jurídica y moral en el pueblo de México. A todos nos conviene , incluso a los conervadores, que los preceptos del Estado Laico, y las propias Leyes de Reforma, se mantengan vivas y palpitantes.

Este 21 de marzo, el gobierno de Veracruz quizo rendir honor al Patricio; sin embargo, el discurso oficial pronunciado por el Secretario de Gobierno, Lic. Reynaldo Escobar, fue más un panegírico de su jefe, el Gobernador Herrera Beltrán, que un reconcomiento a la gesta, no solo de Juárez, sino de los Hombres de la Reforma, sus principios y su sacrificio.

Un acto como este no debe servir para hacer pronunciamientos políticos ni alabanzas al hombre del poder en turno, sino para rendir honor a los hombres que le dieron a México lo mejor de sus vidas. Con todo, don Benito seguirá en la memoria de los mexicanos.

¿O no, maestro Diódoro?

NO HACEMOS CASO A LA HISTORIA, ESTA MÁS QUE VISTO

laemolina 17/03/2009 @ 09:13

thomas_jefferson.jpgPienso que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros listos para el combate.

Si el pueblo americano permite algun día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que floerecerán en torno a ellos, privarán a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, enseguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos se despertarán si casa y sin techo sobre la tierra que sus padres conquistaron.

Thomas Jefferson, 1802.

UNIVERSIDAD VERACRUZANA Y CARNAVAL

laemolina 12/03/2009 @ 10:49

logo_uv.gifPues como fue, la Universidad Veracruzana, por acuerdo de la Secretaría Académica, se vio obligada, sin más remedio, a suspender las actividades educativas en las facultades e instituciones instaladas en la zona universitaria de la Atenas.

Tres días, más el lunes que es feriado por corrimiento (la Expropiación Petrolera), y el puente del 21 de marzo, el Natalicio del Patricio. En total, si no hacen puesto los muchachos, serán cinco días hábiles.

¿La causa?

El Carnaval que promueven una empresa radiofónica de Xalapa y su eficaz y entusiasta organizador, el señor licenciado Ernesto Aguilar Yarmuch. Nada más innecesario que llevar a cabo un festejo que nadie había solicitado y que los xalapeños ya habían hasta olvidado, pero que los empresarios aludidos, tal vez en acuerdo con el señor alcalde, consideran necesario y que, además y a su particular juicio, la ciudadanía reclama y solicita con urgencia. Cosa que es, por supuesto, una mentira puesta en boca de los ciudadanos.

Una lata para todos, tanto para los usuarios de las instalaciones de la Universidad Veracruzana, como para los ciudadanos en general que se ven obligados a utilizar la Av. Presidentes sin más opciones posibles, sencillamente porque en la ciudad de Xalapa no existen las llamadas por el gobierno municipal "vias alternas". Los atenienses estamos dispuestos a sufir las molestias de las obras, puesto que ayudarán al desarrollo de la ciudad y a sus soluciones viales; pero si a esto agregamos las molestias del carnaval, pues es como para explotar muy a la veracruzana.

Miles de estudiantes se quedaron sin clases por culpa de los aviesos y oportunistas empresarios locales. La pérdida académica será de cuando menos 5 días, y esto a los organizadores del Carnaval, ahora animado por luchadores y vedettes, poco o nada les importa. Ellos quieren ruido, escándalo y sobre todo negocio.

Las empresas cerveceras, los ambulantes, los derechos y los contratos vendrán y algo habrán de ganar. La ventaja es que los estudiantes no estarán y dejarán de ser el mercado natural para la venta indiscriminada de cervezas, porque como bien ha advertido el organizador: es un Carnaval, no una Kermesse.

Da pena, en verdad, ver la zona universitaria atiborrada de puestos de cerveza, tacos y fritangas, y la calle donde se ubica la Facultad de Ingeniería, ahora pletórica de juegos mecánicos. El martes 17 -luego del lunes feriado- los pasillos de las facultades y los prados y jardines, amanecerán apestosos a orines y residuos fecales, vomitadas y otros mugreros. Así tendrán que reanudar sus clases los estudiantes universitarios y los bachilleres de la Esc. Antonio Ma. de Rivera, ya que el personal de servicio de la Universidad se presentará a laborar justo el día de reingreso.

Y es que las autoridades locales no parecen distinguir entre lo que es una zona de la ciudad, de lo que los universitarios vemos como un recinto universitario. Sin entrar en cursilerías, pensamos que un recinto universitario es y debe ser el espacio separado de una Máxima Casa de Cultura, y en tal sentido debe ser respetado por la dignidad de que esta investido. Pero el joven alcalde no parece ver las cosas así. Piensa que la zona universitaria -algunos le denominan "campus", muy a la europea- es un lugar cualquiera más de la ciudad, el cual puede convertirse, por acuerdo de Cabildo, en un lugar para las bacanales y los desenfrenos.

No obstante que las autoridades universitarias solicitaron al alcalde que los desfiles no pasaran por la Av. Presidentes, es decir por la Universidad, el Ayuntamiento desoyó la petición. Entonces, uno se pregunta:

¿Dónde quedó, para el alcalde de Xalapa, la autonomía universitaria? ¿Sabrá el joven edil lo que es eso?

Aqui solicitamos a los organizadores, y por supuesto al Alcalde de Xalapa, e incluso al C. Gobernador, que el espacio de la Universidad Veracruzana sea respetado, visto y tratado con el decoro y dignidad que se merece. Es la Universidad Veracruzana. Yo me pregunto, ¿por qué no fueron a hacer su Carnaval alla por las inmediaciones de la Universidad Anáhuac?

Y también le solicitamos, muy respetuosamente, que mejor se dediquen estos señores empresarios radiofónicos y las autoridades locales de Xalapa, a mejorar la Feria de las Flores, que bien le viene a nuestra Ciudad y cuya celebración a nadie molesta ni estorba, ya que se lleva a cabo en un lugar adecuado y prácticamente fuera de la ciudad.

¡Vaya carnavalito!

¿O cómo la ves, Diódoro?

CARNAVAL EN XALAPA

laemolina 10/03/2009 @ 17:05

carnaval-xalapa.jpgA como somos, muy pronto estaremos diciendo que el Carnaval de Xalapa de 2009 será el Carnaval más alegre de las faldas del Macuiltepec.

Y los voceros del grupo radiofónico que promueve la fiesta (aparentemente aliado al Ayuntamiento), dirán en pocos días, que "nuestro Carnaval competirá pronto con los de Brasil".

La verdad es que se trata de una fiesta de muchos, pero para el interés económico de muy pocos.

Dicen sus promotores que lo que se busca es estimular la economía de la ciudad y de la región; sin embargo, la realidad es que es un negocio muy particular de conocida familia radiofónica local, cuyo personero de siempre ha sido el licenciado Ernesto Aguilar Yarmuch, diligente e inquieto organizador lo mismo de ferias, que de carnavales, kermeses, batucadas, papaquis, procesiones y muy posible hasta de peregrinaciones.

Don Ernesto parece ser el sucesor del inolvidable Pedrito Cuevas, animoso locutor de aquellos carnavales que muchos conocimos de niños, adolescentes y ya de jóvenes y que el entonces gobernador del Estado, Lic. Rafael Hernández Ochoa, decidiera suspender precisamente debido a las bacanales y desórdenes que el populucho local habia desencadenado. Un piquete que ocasionó la muerte de un parroquiano -en la esquina de Leandro Valle y Enríquez- detonó la suspensión de la fiesta, que ya para entonces rebasaba sus 70 años. Don Pedrito Cuevas (q.e.p.d.) fue todo un personaje de la ciudad, siempre presente en los grandes eventos citadinos.

Pero lo que ahora sucede en Xalapa es una evidente motivación de negocio, que si bien siempre la tuvo -y la tiene en todos los lugares carnestolendos- se ve ahora más evidente que en otros tiempos. No esta mal hacer negocios, lo grave es hacerlos a costa de la incomodidad de ciudadana, y sin que las autoridades y ciudadanos vean -veamos, también dijo el otro-  beneficios para la ciudad.

A los atenienses les dijeron: "Habrá Carnaval en 2009", y los entusia$tas promotores dijeron: "Es urgente y necesario tal festejo, Xalapa se lo merece". Listo, así quedó decretado el magno evento.

Se dice que Xalapa merece diversión, que la ciudad requiere agitación económica, que es preciso atraer el turismo y que, finalmente, la ciudad, dado su caracter cultural, bien merece una fiesta en la que el desmadre adquiera un perfil clásico o neoclásico. Hay además una Feria que la publicidad oficial ha declarado exitosa y sin par.

La verdad es que en esta ocasión, como en las anteriores, los atenienses recibimos esta fiesta con fastidio y sospecha. Justo cuando la ciudad esta de cabeza por las obras simultáneas que el Ayuntamiento opera en varios puntos de la ciudad (y que son bienvenidas), el señor Aguilar Yarmuch se muestra hartamente entusiasmado en promover, planear, organizar y ejecutar esta fiesta, ocasionando molestias adicionales a los ciudadanos que tienen -tenemos, dijo el otro- necesidad de transitar por la Av. Presidentes, unos para ir y venir de la vecina Coatepec y poblaciones aledañas, y otros porque trabajamos en la Universidad y, se quiera o no, se nos fastidia el modo de llegar. Lo mismo ocurre a los padres que llevan a sus hijos a las escuelas de la zona universitaria, así como para el transporte público que no cabe por ahi y que retrasa sus recorridos, haciendo llegar tarde a sus usuarios.

Pero además, amén de las suspensiones que se avecinan por motivos del 18 y del 21 de marzo, la Universidad verá necesariamente suspendidas sus actividades los días miercoles 11, jueves 12 y viernes 13, simplemente porque será imposible transitar por el rumbo debido a las barricadas instaladas para ver los desfiles, y porque el sonido estridente de juegos mecánicos, vendedores de cerveza, negocios de juegos, bailes y otros culturales sonidos, harán prácticamente imposible la impartición de las clases en las facultades ubicadas en la zona, incluyendo a la escuela de bachilleres Antonio Ma. de Rivera.

Será una locura, que al señor Aguilar Yarmuch le parecerá breve, pero a los ciudadanos eterna. Pero hay que ver que ya desde este lunes 9, las barricadas y graderías para ver los desfiles interrumpen y dificultan el tránsito vehicular. ¡Caramba, señor Alcalde! ¡Que suframos por las obras necesarias que su administración emprende, bien, muy bien! Pero sufrir para secundar ad testiculum un negocio de pocos, ¡es el colmo!

Y no nos queda de otra, pues la fiesta, a decir del grupo radiofónico que la explota, es muy necesaria para la ciudad, y los xalapeños "la esperan ansiosos".

La cultura tendrá, en el seno del desmadre estudiantil -que es el grupo al cual va dirigida la carnestolenda- su más exitoso apogeo.

Como decía don Rubén Pabello Acosta:

¡Sea por Dios, y venga más!

CARTA AL ALCALDE DE XALAPA

laemolina 08/03/2009 @ 10:39

observadora.jpg

DE parte de una ciudadana observadora...

Señor Presidente Municipal de Xalapa:
 
Deseo que el reciente viaje a Brasil le haya sido provechoso y repercuta en el beneficio de los ciudadanos que pagamos sus gastos, sobre todo que haya aprendido ciertas cosas mínimas que pudo haberlo hecho sin tener que viajar hasta allá, como por ejemplo:
 
Que el Carnaval tiene fechas específicas dentro de las cuales se debe situar, no en el momento que se le pegue la gana al Cabildo o al Comité.

Que bloquear el 40% de los carriles de Circuito Presidentes por casi una semana NO MEJORARÁ LA VIALIDAD en Xalapa.

Que las obras se planifican

Que la teoría urbanística que aprendió debe estudiarse antes y no después de abrir calles a diestra y siniestra

Que en vez de irse hasta allá haga caso a lo que estudiantes y especialistas de la UV ya le han propuesto
 
Finalmente, espero que se suba a los camiones urbanos, que ya un colaborador anónimo como yo, lo invitó a hacer para que disfrute del tour, tome nota en su diario del tipo de servicio que recibe, lo registre en una foto y si encuentra el número de placa del camión, felicite al concesionario.
 
Ciudadana observadora.

DICE JESUS SILVA HERZOG

laemolina 06/03/2009 @ 09:44

silva-herzog.gif A mediados de la década de los setenta se descubrieron ricos yacimientos de petróleo en el golfo de Campeche. En unos cuantos años nos convertimos en uno de los principales productores y exportadores en el mundo. La producción petrolera se elevó de 500,000 barriles diarios en 1976 a 2.3 millones en 1981. Los ingresos por la exportación pasan de menos de 1,000 millones de dólares en 1977 a 15,600 en 1982. El incremento es notable. Sin precedente en la historia petrolera mundial.

Al mismo tiempo, la banca internacional tenía un exceso de recursos prestables originado, por una parte, por una menor demanda de crédito en los países industriales y, por otra, por los cuantiosos depósitos de los países productores de petróleo, los llamados petrodólares. Había que colocar dichos recursos y los países con petróleo eran buenos clientes.

De esa manera, entramos en una explosión del endeudamiento externo, cuyo nivel se elevó en alrededor de 50,000 millones de dólares en esos años.

En ese lapso, petróleo y crédito externo significaron entradas acumuladas, no esperadas, de cerca de 100,000 millones de dólares. Entre 1978 y 1981, el ritmo de crecimiento promedio del producto nacional bruto fue 8.4% anual. A diferencia de los otros países petroleros, cuya capacidad de absorción interna era limitada y sólo elevaron sus activos financieros, habíamos encontrado la fórmula para usar eficientemente los recursos petroleros. México era un ejemplo en la comunidad internacional.

Fueron años de euforia colectiva, de auge. Fueron años -se decía- en que era necesario aprender a "administrar la abundancia" e incluso analizar la posibilidad de convertirnos en un país exportador de capitales.

Sin embargo, había desequilibrios fundamentales que no se quisieron reconocer: un déficit presupuestal creciente, una sobrevaluación del tipo de cambio y un excesivo endeudamiento externo. No se reconocía que las cosas podían cambiar y se pensaba que el camino sería de permanente ascenso.

Pronto se supo que no era así. En junio de 1981, el precio del petróleo sufre un descenso en los mercados mundiales, ante lo cual reaccionamos de manera equivocada y no modificamos la política económica para ajustarnos a una nueva coyuntura internacional. Se provocó una fuerte salida de capitales y el inicio de un clima de incertidumbre y pérdida de confianza.

Los precios de nuestros principales productos de exportación sufren un descenso y la tasa de interés se eleva a niveles sin precedente (en Estados Unidos llegó a 20% en términos nominales). El déficit público pasó de 7% del PIB en 1980 a 14% en 1981 y llegaría a 17% en 1982.

El año de 1982 fue terrible. El 17 de febrero el peso se devalúa alrededor de 30%. Unas semanas después se autoriza un alza salarial de 10, 20 y 30%, según el nivel del salario, que nulifica el efecto de ajuste interno de la propia devaluación. Un día antes del incremento salarial, asumo la responsabilidad de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Eran tiempos difíciles. Las semanas y meses siguientes fueron terribles. Enormes salidas diarias de capital, que no se podían detener, a pesar de algunos esfuerzos.

Un clima de incertidumbre y desconfianza cubría el panorama nacional. Pérdida de confianza en las medidas de política económica, en los funcionarios y en las instituciones. Pérdida de rumbo.

Hubo intentos ortodoxos de ajuste interno que fracasaron ante la resistencia de muchos actores que no reconocían que el periodo de auge había terminado y que ahora, lo que enfrentábamos era una crisis.

La sombra de caer en un incumplimiento de nuestras obligaciones financieras externas se extendía de manera creciente ante un gasto público desenfrenado, un tipo de cambio sobrevaluado, caída de las reservas del Banco de México y el cierre del crédito externo.

En el verano de 1982 se iniciaron negociaciones complicadas con la comunidad financiera internacional, en las que participaron el Tesoro de Estados Unidos, el Banco de la Reserva Federal y otras dependencias estadounidenses, el Fondo Monetario

Internacional, el Banco Mundial, el Banco de Pagos Internacionales y más de 100 bancos acreedores de más de 40 países. Fue un proceso sin precedente. Como señaló en fecha reciente el secretario del Tesoro, Paulson refiriéndose a la crisis financiera actual, "no hay un manual o instructivo para responder a desequilibrios que nunca habíamos enfrentado" (New York Times, 12 de noviembre, 2008). Así nos pasó hace 26 años.

Una primera reestructuración de la deuda aligeró el pago del servicio y tuvimos recursos frescos con que enfrentar las necesidades más urgentes en dólares.

Siguieron otras reestructuraciones y un arreglo más constructivo en 1990 que permitió eliminar el cinturón de fuerza que la deuda significó para la economía nacional durante casi una década.

El 1 de septiembre de 1982 se nacionalizó la banca mexicana y se estableció un control integral de cambios.

Tres meses después se inició un nuevo gobierno que enfrentó la crisis más severa desde la Gran Depresión de 1929-32. Pero ésa es otra historia.

Existen algunas observaciones importantes que pueden hacerse alrededor de la crisis de 1982:

1. Surge después de un periodo de gran expansión económica.

2. Se comenten excesos en varios frentes: un muy elevado déficit fiscal; una excesiva sobrevaluación del tipo de cambio, que se mantiene por mucho tiempo; un excesivo endeudamiento externo, público y privado, en donde la responsabilidad debe ser compartida entre el deudor y los acreedores; una arrogancia excesiva de las autoridades al no reconocer, con oportunidad, la gravedad de los problemas.

3. La duración y profundidad de la crisis resulta mayor de lo que se anticipaba.

Es curioso, pero varios de los elementos anteriores están presentes en la crisis financiera y económica actual.

Se reconoce ya como la peor en los últimos 70 años y representa, sin duda, un parteaguas en el funcionamiento de la economía mundial. Las cosas no podrán ser iguales. El mundo del capitalismo será diferente.

"¿Cómo es posible que nadie la hubiera anticipado?", preguntó la reina Isabel de Inglaterra en una visita a la London School of Economics en este mes de noviembre.

Lo que hemos observado en los últimos meses nos ha dejado -por lo menos a mí- atónitos y hemos visto hechos que nunca antes hubiéramos imaginado.

En el país en que se origina la crisis, el más poderoso del mundo, aparece la debacle en Wall Street, la parálisis del crédito, la bancarrota de la compañía de seguros más grande del orbe, el rescate de las hipotecarias más importantes, la nacionalización parcial de su banca; en el Reino Unido y en otros países europeos, la caída estrepitosa en el valor de las acciones de uno de los bancos más importantes del mundo, la volatilidad en las bolsas de valores y la pérdida acumulada en el año de más de una tercera parte de su valor; el desplome en el precio del petróleo a un nivel de un tercio sobre su pico de hace apenas unos meses, entre otros hechos verdaderamente sorprendentes y no fáciles de entender o explicar. Hay que agregar la problemática de las tres fábricas de automóviles en Estados Unidos; ¿quién hubiera imaginado la posible quiebra de General Motors?

Por otra parte, el tamaño de los programas de rescate financiero y estímulo a la actividad económica en varios de los países más afectados alcanzan cifras inimaginables hace poco tiempo. De acuerdo con las últimas cifras, el conjunto de estos programas en Estados Unidos, algunos países europeos y China ascienden a más de 4 trillones de dólares (con doce ceros). Más lo que se acumule en el futuro próximo: por ejemplo, el apoyo anunciado por el FED en estos días por un monto de 800,000 millones de dólares para reactivar el crédito y el consumo y el anuncio de un paquete de estímulo por alrededor de 700,000 millones de dólares por el próximo gobierno de Barack Obama.

Sin embargo, persiste el clima de zozobra, incertidumbre y desconfianza, como si las medidas adoptadas y anunciadas no fueran suficientes para los actores en el mercado. La confianza se pierde con facilidad y es muy difícil recuperarla. Por supuesto que la gran interrogante persiste: ¿qué tan profunda y duradera será la crisis? Por lo pronto la palabra recesión se escucha y hace eco en muchos lados.

La crisis global tendrá varias consecuencias importantes: un resurgimiento de la regulación gubernamental en el mundo financiero y en otros sectores de la economía; la supremacía del mercado está en entredicho; el liderazgo y la autoridad intelectual de

Estados Unidos se han visto disminuidos. México no puede estar inmune a estos acontecimientos.

En especial dada nuestra elevada vulnerabilidad con lo que sucede en nuestro vecino del norte. Las exportaciones mexicanas se verán afectadas ante la caída en la demanda  externa, las remesas de los trabajadores se verán disminuidas y es probable el retorno de un número importante de repatriados a suelo mexicano; el turismo, a pesar de una mejor posición competitiva por el ajuste cambiario reciente, así como el flujo de inversión extranjera directa se verán, igualmente, reducidos.

El programa económico de 2009 descansa sobre bases endebles y poco realistas: crecimiento de 1.8%, tipo de cambio de 11.70 pesos por dólar, inflación de 3.8%, precio del petróleo de 70 dólares por barril. Todas estas variables han sido rebasadas ya por la realidad.

Por su parte, aparecen mayores presiones inflacionarias y la generación de empleo ha sido en 2008 menor a la mitad de lo que requerimos. El riesgo-país ha sufrido un importante deterioro.

Una de las consecuencias más nocivas del problema actual es la parálisis del crédito. Muchas empresas mexicanas -grandes y medianas- enfrentarán mayores dificultades para lograr la renovación de sus líneas de crédito u obtener recursos frescos con los bancos en Estados Unidos. Muchos proyectos nuevos o en proceso se verán entorpecidos.

La banca mexicana -mejor dicho, extranjera que opera en México- apoya poco a la actividad productiva y puede tener la tentación de transferir ahorro de mexicanos para respaldar los problemas financieros de sus matrices en el extranjero.

Las repercusiones de todo lo anterior ya las empezamos a ver. 2008 será un año con un crecimiento menor al 2% y las perspectivas para 2009 apuntan a un crecimiento menor, incluso nulo o negativo. México en estos dos años será el país con menor crecimiento en América Latina.

¿Qué hacer?

Lo primero es reconocer el problema, no minimizarlo. Dicen que el primer elemento para resolver un problema es eso, reconocerlo.

Decía Keynes que todo país exitoso en lo económico, tenía un gobierno activo, prudente y promotor.

Es necesario devolver al gobierno mexicano ese carácter que perdió en el dogma liberal. Es decir, existe la necesidad de establecer una estrategia integral de carácter contracíclico, como lo está haciendo todo el mundo.

En el presupuesto de 2009 hay ya pasos en esta dirección, así como en el anuncio reciente de varias medidas de apoyo a la planta productiva y al empleo. Son pasos en el rumbo correcto, pero probablemente sean insuficientes y vayan a requerir de medidas adicionales en los próximos meses.

En estas circunstancias y dada la experiencia reciente en el mundo, hay que recordar que más vale pecar de exceso que de defecto. El mayor riesgo sería minimizar el problema. Es menos riesgoso sobreestimar lo que sería necesario para enfrentarlo.

El autor fue secretario de Hacienda (1982-86), y el texto fue publicado originalmente por la revista "Este País. Tendencias y opiniones" en su edición de enero de 2009 como parte de la serie "La crisis: testimonios y perspectivas".