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ATENIENSES POR XALAPA

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Archivo: Mayo 2009

DICE REYES LARIOS: INMUNIDAD CATÓLICA...

laemolina 05/05/2009 @ 06:20

hipolito.jpgXalapa, Veracruz, lunes 4 de abril de 2009, año de la Influenza...  

Nada tenemos en este Blog contra asociación religiosa alguna, a todas se les respeta porque consideramos que la formación religiosa es alimento del alma por sus virtudes espirituales y morales, tan escasas hoy en la sociedad mexicana. Sin embargo, las declaraciones, muchas veces folclóricas de los líderes del romanismo vaticano, en México, no dejan de llamar la atención, casi siempre por su irresponsabilidad, y otras por su persistente intromisión en los asuntos públicos, que las leyes mexicanas reservan exclusivamente a los actores del Estado.

Dice Noé Zavaleta, en su nota del Diario de Xalapa de este lunes 4 de abril, que el señor Hipólito Reyes Larios -arzobispo de Xalapa- adujo que "gracias a la fe en Dios y a las oraciones de los católicos, la influenza les hizo los mandados a los feligreses" (sic). Esta declaración, curiosa, pero a la vez irresponsable, asume que si se es católico, entonces se es inmune practicamente a todos los males.

Ciertamente que la fe mueve montañas y constituye un instrumento poderoso para las pesadumbres del alma. Basta leer (sin ser necesariamente católico) el Salmo 91, cuyo contenido exalta las maravillas de la FE.

En la versión de la Reina Valera de 1960 se afirma:

1 El que habita al abrigo del Altísimo
Morará bajo la sombra del Omnipotente.
2 Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
Mi Dios, en quien confiaré.
3 El te librará del lazo del cazador,
De la peste destructora.
4 Con sus plumas te cubrirá,
Y debajo de sus alas estarás seguro;
Escudo y adarga es su verdad.
5 No temerás el terror nocturno,
Ni saeta que vuele de día,
6 Ni pestilencia que ande en oscuridad,
Ni mortandad que en medio del día destruya.

El hombre con fe, lo puede todo; de eso tenemos aqui plena convicción. Empero, la tesis del señor arzobispo, en sí misma es tendenciosa y puede conducir al católico ligero -o light, como es el caso del 95% de los feligreses mexicanos- a cometer actos irresponsables en deterioro de su salud y vida.

Es verdad que en Xalapa no se sabe, al momento, de casos trágicos por razón de la mentada influenza; también es verdad que las autoridades impusieron toda clase de medidas precautorias en bien de los habitantes. El que los católicos -ya sean de profunda fe o de credulidad inercial- no hayan enfermado del mal se debe a las medidas citadas, y no al hecho de que sean precisamente católicos.

¡Enhorabuena que nadie contrajo la enfermedad en nuestra ciudad, la Atenas! ¡Alabanzas al Altísimo porque al momento estamos librados de todo terror nocturno y saeta diurna, así como de toda pestilencia y mortandad! Pero seamos cautelosos en lo que decimos, señor arzobispo, no engañemos a nuestra gente con declaraciones triunfalistas que, lejos de ayudarla, la pueden confiar y vaya a suceder, como en plena Guerra Cristera, cuando los curas de su iglesia, señor Reyes Larios, le decían a los ingenuos campesinos del Bajío: "Si llevan este escapulario y luchan por Cristo Rey, las balas no entrarán ni atravezarán sus pechos".

Lo que los ciudadanos debemos hacer es cuidarnos y actuar responsablemente ante eventos catostróficos como los que vivimos en estos días aciagos de abril.

Ojalá que también los comerciantes y los empresarios de la industria restaurantera y del turismo, solo por ser católicos, no incurran en graves pérdidas financieras que pongan en peligro las fuentes de trabajo.

Ojalá también que los trabajadores y empleados de los restaurantes de la Ciudad de México -cocineros, meseros, garroteros y cantineros-, solo por ser católicos no pierdan sus empleos y puedan resarcir o enmendar su ausencia de ingresos durante estos días de cerco sanitario.

¿Qué dices, Diódoro?