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ATENIENSES POR XALAPA

Para difundir los valores de nuestra Ciudad, sus tradiciones, su cultura, su belleza, sus problemas y soluciones...
DESDE EL MACUILTEPETL... PARA COMENTAR Y COMPARTIR LO MEJOR PARA XALAPA... DR. CUAUHTÉMOC D. MOLINA GARCÍA

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Categoría: ABUSOS

ACCIDENTES EN XALAPA

laemolina 01/10/2008 @ 11:57

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Xalapa, Veracruz, 30 de septiembre de 2008. 

 

Un verdadero accidente es aquél que ocurre de modo fortuito, es decir, que es ocasional, imprevisto y naturalmente no provocado por la voluntad humana. Muchos de los eventos que vemos en Xalapa, y en todos lados, en realidad son “incidentes” y pocos de ellos, muy pocos, auténtico accidentes. Nos referimos, por supuesto, a los eventos viales y automovilísticos.

¿Qué lleva en la mente el conductor de automóviles de la ciudad de Xalapa? Bueno, en realidad la pregunta aplica para los chafiretes de casi todas las ciudades mexicanas, exceptuando quizá algunas del Bajío. Lleva muchas cosas, como veremos.

Tenemos aquí en la Atenas calles estrechas y retorcidas y sin configuración para la circulación automotora; hay en Xalapa una topografía de altibajos y muchos vehículos por habitante (el segundo índice nacional, luego de Tijuana); además tenemos conductores que, encima de todo, asumen que saber conducir un automóvil es solamente cosa de volantear, “meter velocidades” y acelerar osadamente sin el mínimo respeto a los demás, tanto a los otros automovilistas como los peatones que, para variar, caminan como en recuas. Y si no, ¡véalos atravesar la calle de Enríquez!

Carentes absolutos de educación vial, los xalapeños los que conducen y los que caminan se transforman radicalmente (como casi todos los mexicanos) cuando se ponen al frente de un automóvil, y más aún si éste es caro, lujoso y de reciente modelo, pues sienten que el auto les reemplaza su baja autoestima y su mediocridad emocional y mental. El resentimiento social parece confinarse con la marca del automóvil y el ego sale a la palestra. Si es un Vocho no es lo mismo que si es, cuando menos, un Jetta o mejor aún, un BMW.

Si al frente del volante va una dama elegante y retocada, la cosa no cambia, más aún si vive en Las Ánimas y conduce Toyotas, Hondas o Explorer, y todavía más si es esposa de algún funcionario de palacio segundón, tercerón o cuarterón. Con el celular en la mano, ciertas damas son, además de imprudentes, necias, con la única diferencia de que no mientan la madre, y si lo hacen, suelen ser más refinadas que los varones.

Son pocos los verdaderos accidentes en Xalapa.

Lo que realmente ocurren son incidentes cometidos por la imprudencia, y dentro de ella algunos componentes tales como los siguientes: soberbia, altivez, ausencia de educación, falta de respeto a los demás, agresividad y brutalidad, barbarie y salvajismo, prepotencia y sensación de poderío cuando se esta al volante. El auto y la marca cambian la personalidad del hombre mediocre, del hombre enano. Esto es lo que lleva en mente un conductor local, jarocho o mexicano en general.

Todas estas características, o “ricas cualidades” de la cultura mexicana, provienen de una concepción de que el automóvil llena nuestros vacíos existenciales y nos hace sentir justo lo que no somos. Gracias al automóvil “somos lo que sentimos que los demás piensan que somos”. Esto nos define a la perfección como mexicanos enanos, como bien decía José Ingenieros cuando hablaba del hombre mediocre.

Si los atenienses, y en general los mexicanos, fuésemos educados, seríamos consecuentemente mucho más correctos y corteses al conducir y entonces los “accidentes” serían nulos. No tendríamos necesidad de los semáforos, ni de señalamientos de tránsito y las compañías de seguros verían a la baja sus ventas de pólizas, excepto quizá las de robo. Pero sucede que no es así, lamentablemente, no al menos en esta parte del país.

Un conductor “chafirete” y nimio es aquél que no deja pasar al «1x1» (“y así pasamos todos”) en los cruceros; es un enano, o más aún aquél que únicamente lo hace cuando hay letrero que lo indica, entonces es todavía más gris y anodino; un conductor que no se deja rebasar en carretera o avenidas, es un oscuro mental; un automovilista que usa el claxon , justo apenas prenderá el verde del semáforo, es un enano absoluto; un conductor que mienta la madre del mismo modo, con los frenos de aire o con el acelerados como los choferes de autobuses y los camioneros es un mediocre y un resentido social, y también un enano atrofiado que es además de mentecato y soez. Un automovilista que se estaciona en doble fila, o en entrada de cochera doméstica es enano, estulto y desconsiderado.

Todos los pseudoaccidentes que se cometen por conductas derivadas de la estulticia, la altivez, la prepotencia, la agresividad social y la mediocridad son todo, menos accidentes.

¿Cuántas pérdidas de vidas humanas y materiales podrían evitarse si tan solo fuésemos corteses y afables al conducir?

Todo es cuestión de actitud; las actitudes generan conductas, de tal suerte que de tales actitudes, tales conductas.

Aquí es donde el gobierno municipal debería implantar políticas públicas para influir en las actitudes de los conductores con el fin de educarlos. Todo debería empezar desde la venta de automóviles nuevos, luego en la concesión de la licencia de conducir. Es cosa de creatividad y talento para implementar programas en este sentido.

Así que, con todo y semáforos “inteligentes”, cámaras de video en calles y avenidas de la Atenas, si el conductor no cambia su comportamiento frente al volante, las cosas seguirán igual o peor.

Ojalá los atenienses, jarochos y chilangos visitásemos las ciudades del Bajío mexicano: ¡Ni parece que estamos en México!

¡Aprenderíamos a conducir y a ser mejores ciudadanos!

¿Qué piensas de esto, Diódoro?

SOCIEDAD MUDA Y SORDA

laemolina 27/09/2008 @ 17:29

luchador-social.jpgXalapa, Veracruz, 27 de septiembre de 2008.

Mientras en épocas pasadas los estudiantes eran un factor de lucha social, hoy parecen estar amarrados y pasivos, sordos y mudos; se podría decir que bastante bien controlados.

En efecto, cuando se trataba de defender alguna causa popular, ahí estaban ellos protestando, tomando calles y asumiendo una postura conciente en la defensa de los intereses populares. Cierto, había grupos manipulados para beneficio de algunos listos, quienes, desde los pasillos de palacio o de la rectoría de la UV  hacían correr dinero a chorros para aprovecharse de las inquietudes y los ímpetus juveniles, y muchas veces de sus carencias materiales. Pero, los buenos estudiantes lo son no solo en el aula y en el estudio formal fuera de ella, sino también demostrando su conciencia social, cuando otros grupos de la sociedad solo viven para conformar sus intereses personales o de clase.

Hace unos dos años, un estudiante de Contaduría murió frente a la rectoría de la UV, aquí en la Atenas, atropellado por uno de tantos cafres del volante del servicio público de transporte. Hubo silencio de casi toda la comunidad estudiantil de la zona universitaria, a excepción de algunos estudiantes de Ingeniería que hicieron valer la justicia a favor de una madre humilde y desamparada que perdió a su hijo debido a la imprudencia del chofer de la unidad. Pero en contraste con la protesta bien fundada de esos jóvenes, sus demás compañeros de las facultades de la zona hicieron gracioso mutis.

Algunos jóvenes consideran que esas acciones de demandar justicia de modo público, son actos de grillos y revoltosos, de malvivientes y falsos estudiantes. Los estudiantes decentes fresas y timoratos deben mantenerse ausentes porque no resulta “chic” entrometerse en asuntos propios de perredistas, campesinos, obreros y miembros de los 400 pueblos.

Hoy, el gobierno autoriza un duro golpe a la economía familiar con las nuevas tarifas del transporte público. Pésimo, contaminante a más no poder y operado por personal incapacitado, inculto, inconciente y desalmado que conduce las unidades como si llevaran animales y no personas que merecen respeto y consideración, ya si son estudiantes y amas de casa, y mejor aún ancianos. Nadie protesta, todos sumidos en su conveniencia. En otros tiempos, fueron los estudiantes el acicate y el motor de defensa de las clases populares.

Ya no hay inquietud juvenil que no sea para embrutecerse en “el antro” y ahí sí, cometer toda clase de tropelías, dentro o fuera de ellos.

Esto a colación porque en Minatitlán, unos 600 estudiantes de la UV tomaron la calle frente a las instalaciones universitarias de aquella región, precisamente para protestar por el golpe a la economía familiar.

Precisemos:

  1. Nadie aboga por el desorden social.

  2. Nadie desea regresar a los viejos tiempos del porrismo, felizmente superado en la UV.

  3. Nadie quiere violencia ni atropellos a la ciudadanía.

  4. Nadie desea violentar más el tránsito agobiado de la ciudad.

 Pero… si que la sociedad proteste, que grite, ya dejando de comprar gasolina un día o dejando de usar el celular otro día, apagando las luces y otros aparatos eléctricos a una hora predeterminada, o bien descolgando los aparatos de Telmex una hora, o simplemente marchar por las calles respetuosamente haciendo acto de protesta por los atropellos y abusos contra el pueblo.

Los grupos políticos llevan, todos, agua a su molino y en todo tratan se "sacar raja". Solo la sociedad civil, la auténtica, tendría causas y banderas legítimas, honestas y ciudadanas. Los estudiantes están entre ellos...

Eso era todo, Diódoro...

ANTROS EN DECADENCIA

laemolina 26/09/2008 @ 05:25

Xalapa, Veracruz, 25 de septiembre de 2008.

El estadista inglés Winston Churchill sentenció que "el éxito no es definitivo, ni el fracaso es total".

Y es que las discotecas, tan exitosas duante los 70, 80 y 90, sirvieron durante esos años para la diversión y el baile; luego, más recientemente, dejaron de ser lo que eran y se transformaron en "antros", y en estos desaparecieron las pistas de baile y devinieron, con el tiempo y la complacencia de las autoridades municipales, en auténticas cantinas en las que "el genio" de sus dueños les hizo concebir la perniciosa promoción de la "barra libre", patrocinados por sus proveedores y adulterando las bebidas para embrutecer a sus clientes, en su mayoría jovencitos recién credencializados por el IFE. Movidos por "lo barato" y por el chupe gratuito, los chavos inundaron los establecimientos viernes a viernes.

Los fines de semana fueron -y son aún- escenario de desmanes y fatales accidentes que han puesto de duelo a más de diez familias. No nos espantamos, nosotros también lo hicimos, pero quizá con una característica notable: no teníamos auto y por ello nunca nos pusimos en esos riesgos: conducir y matarnos, o matar a otros.

Recordamos "hora Méndez", que lo único que provocó fue trasladar las cantinas juveniles (los "antros") a los municipios vecinos. Como haya sido, la medida fue saludable, pero trianual. Ahora debe volver a aplicarse, pero con acuerdos coordinados con Banderilla, Tlalnehuayocan, Coatepec, Dos Ríos, Emiliano Zapata y hasta Jilotepec. Debería haber dureza, firme e implacable, en torno a medidas de seguridad, venta de alcohol y horario de cierre.

Pero ahora, los empresarios cantineros se quejan de que sus ventas y negocios de embrutecimiento juvenil van en picada, porque sus ingresos han disminuido en cerca de 80 por ciento debido; aducen ellos que la causa son los "rumores" de que el crimen organizado se ha filtrado en sus negocios, y que por esa razón sus clientes -adolescentes y jovenes universitarios- se encuentran asustados y han dejado de frecuentarles.

Ante los medios locales, los antreros han declarado a voz en cuello que "en Xalapa no pasada nada", y que los levantones, las extorsiones, las violaciones, los abusos, la venta de droga y los atropellos contra los jovenes, especialmente las jovencitas, son una vil mentira puesta en circulación por perversos que no los quieren.

Pero, los jóvenes, testigos presenciales, dicen otra cosa muy diferente. Dicen que si es verdad todo lo que se dice y comenta. Los "antros" se han convertido en centros de embrutecimiento indiscriminado y en centros de distribución y venta de droga. Hay acciones ilegales visibles, ambición de vender a como de lugar y violación de normas y reglamentos, inseguridad y riesgos.

Frente a la situación que viven, los empresarios antreros amenazan con cerrar sus puertas a fin de año si las cosas siguen como van. ¡Vaya amenaza! Creo que es la mejor de las amenazas jamás escuchada en todos los tiempos y creo que la sociedad veracruzana se los agradecería infinitamente.

Precisamos el punto:

Todos necesitamos de espacios para la diversión. Nos gustaría que hubieran en Xalapa centros nocturnos para tomar la copa, escuchar buena música viva, bailar y echar el "desma", tanto para adultos como para adolescentes y jóvenes "en edad IFE".

Sin embargo, lo grave de los referidos "antros" gira en torno a varios puntos:

1. Las autoridades hacen mutis real en cuanto al control sobre ellos.

2. No se vigila a quien se vende alcohol, pues de hacerlo se les acabaría el negocio a ambos: dueños e inspectores municipales.

3. Carecen de medidas de proteción civil: no hay salidas de "urgencia", no de emergencia.

4. No se supervisa la hora de cierre.

5. Se alcoholiza a todos, sin importar la edad.

6. Se venden sustancias ilegales: drogas, pastas y toda clase de enervantes. Es "lo normal".

7. No exigen los antros programas de "conductor designado", como medida indispensable y obligatoria para admitir clientes y venderles.

Es loable que los jóvenes busquen otras opciones de diversión. Mejor en casa, con los amigos y los conocidos. Creo que los padres deberían (deberíamos) estar más atentos de esto.

Señores "antreros":

Busquen estrategias adecuadas para sus negocios. Sean creativos, introduzcan medidas de seguridad materiales, físicas y morales.

Sean responsables; piensen que sus clientes son jóvenes que merecen un trato decoroso y que lo que ellos buscan es diversión. Y ustedes, en el afán de hacer negocios, les venden de todo y en cantidades desmedidas y en ambientes inseguros y sospechosos.

Y las autoridades, ¡que hagan lo que deben hacer!

¡Todos los atenienses y los veracruzanos se los agradeceremos!

EL IPE, SE PASÓ DE LA RAYA

laemolina 23/09/2008 @ 15:18

Xalapa, Veracruz, 23 de septiembre de 2008. 

En verdad, esto es el colmo. Las propias autoridades veracruzanas han perdido de mira la brújula de la Constitución y de la laicidad que ella marca para el ejercicio del poder y para el comportamiento de las Instituciones públicas. El grado de subordinación de los actores políticos a los jerarcas de la iglesia católica romana ya es casi absoluto, y a la vez cínico, desde el punto de vista de las responsabilidades públicas de los funcionarios, no desde el punto de mira de sus preferencias religiosas, personales y familiares, las que son del todo respetables, pero íntimas, no públicas.

No es que las personas no podamos expresar públicamente nuestras preferencias fídicas, sino que, como funcionarios públicos y en el marco del ejercicio de la función, los individuos deben ser respetuosos con todos los ciudadanos, creyentes y no creyentes.

Lo que el laicismo quiere es respeto para todos; es decir, que los ciudadanos sintamos la libertad de actuar y pensar de conformidad con lo que nuestra conciencia espiritual y religiosa nos demande. Pero, si actuamos en las institiciones públicas, debemos entonces actuar con respeto para todos, ya que en un Estado laico todos tenemos cabida, los creyentes y los no creyentes. Y no todos los ciudadanos son creyentes de una sola religión. Habrá que preguntarle a los cientos de miles de afiliados al IPE, y a sus pensionados, si todos ellos son católico-romanos, o si tal vez cientos o miles de ellos cultiven alguna opción evangélica cristiana, o acaso ninguna.

El Instituo de Pensiones del Estado, y su Director, don Abel Cuellar, llegaron al límite constitucional, sino es que francamente lo rebasaron en abierta violación.

Veamos:

 El pasado domingo 21 de septiembre, por cierto fecha de consumación de nuestra Independencia, el señor arzobispo de Xalapa, don Hipólito Reyes Larios, ofició una misa en el Hotel Xalapa, en el Salón Presidentes, para festinar el XXX Aniversario del Hotel Xalapa, hasta donde sabemos aún propiedad del Instituto de Pensiones del Estado de Veracruz (IPE), Organismo Público Descentralizado y propiedad real de los trabajadores al servicio del Estado. Naturalmente, el prelado no asistió de su propia rienda, sino invitado por los funcionarios públicos que dirigen el IPE.

El acto estuvo presenciado (presidido) por su Director, Abel Cuellar y por la lìderesa del SETSE, la maestra Acela Servín. Precisamos: no se trata de enarbolar un jacob¡nismo trasnochado, decimonónico e irracional, sino de invocar el Estado de derecho que nos rige que, por lo visto, es ya casi nulo, pues las propias autoridades son las que lo violentan.

Lo sorprendente, no obstante, no es que se celebren misas en un Hotel, lo cual también violenta el orden constitucional, sino que la autoridad haga mutis. Yo repito: el hombre debe completar su vida con espiritualidad, pues ella proporciona al hombre un sentido profundo de su existencia dotándole de valores morales útiles para conducir sus vidas por el camino recto y justo, precismente como Job: aspirar a ser hombres rectos y justos, temerosos de Dios y apartados del mal.

El hombre es un ser pensante, pero también es un ente fídico, es decir, un ser que cree y tiene fe. Personalmente pienso que el conocimiento sin Dios envilece a los hombres y les hace seres tristes y perversos. Pero el culto y la alabanza a Dios deben constreñirse a los ámbitos creados para ello, tanto porque son espacios a ello destinados, como porque así lo señala la propia Ley mexicana.

Pero en todos los casos, son las personas las que asisten a ellos como tales, como seres humanos y no como funcionarios, o incluso como representantes de organizaciones, si éstas agrupan a individuos que, por sí mismos pueden o no simpatizar con las creencias religiosas de sus dirigentes. Los dirigentes deben respetar la individualidad religiosa -o incluso política- de sus agremiados representados. Es lo correcto y lo justo. Nadie puede representar la conciencia de los otros, y eso es lo que garantiza el Estado Laico. El corporativismo me parece inmoral, tanto en política como en religión, ya que lesiona la libertad de conciencia de las personas.

Para que todos podamos expresar nuestra intimidad espiritual y religiosa en un ambiente de libertad y tolerancia, necesitamos un Estado que nos garantice tales libertades, de modo que los ciudadanos expresemos nuestras vocaciones religiososas y espirituales en iguales circunstancias. En México cabemos todos, y todos debemos trabajar desde nuestros propios radios de acción para defender el Estado Laico. En México debemos convivir todos, juntos y en armonía, tanto los propios como los extraños. Y para ello es preciso respetar y hacer respetar la Ley.

El Estado laico esta hecho para garantizar, además, que las propias iglesias -incluida la católica romana- sienta vivamente la libertad de implementar las mejores estrategias para crecer y desarrollarse. Las iglesias cristianas evangélicas también. Todos, absolutamente todos, estamos en ese derecho mientras observemos y respetemos las leyes; todos tenemos la libertad más absoluta para expresarnos en conciencia y en verdad según la fe, la convicción y la espiritualidad en la que hayamos nacido, o la que hayamos adquirido durante nuestras vidas.

Pero el IPE se pasó de la raya.

Ahora, Diódoro el Ilustrado y un servidor, le preguntamos respetuosamente al señor gobernador del Estado, don Fidel Herrera Beltrán:

¿Veracruz, es aún una entidad laica?, ¿no acaso con la misa del IPE, en instalaciones públicas, se violentó el mandato constitucional federal?

LA IGLESIA Y EL ABORTO

laemolina 16/09/2008 @ 06:19

Lunes, 15 de septiembre de 2008.

A más tardar el 5 de octubre, la Iglesia Católica de Xalapa enviará una misiva a los legisladores locales en la cual fijarán su postura sobre el aborto y pedirá que no se apruebe la reforma al Código Penal que despenaliza esa práctica. Y es que el lunes de la semana pasada, el legislador del PRD, Manuel Bernal Rivera, presentó la iniciativa de reforma al Código Penal veracruzano para la despenalización del aborto cuándo se práctica antes de las 12 semanas de embarazo y siempre que sea voluntad de la madre.

El asunto es por demás controversial y hay en él cuando menos dos ópticas divergentes y antagónicas. Una, que ve el aborto como un problema de salud pública bajo el argumento estadístico de que ocurren más muertes por prácticas abortivas al margen de la higiene de las que ocurrirían con un marco legal permisivo; parece lógico que las infecciones y las hemorragias acaben con la vida de mujeres que se ponen en manos de charlatanes inescrupulosos.

Pero otra es la perspectiva de las iglesias en general, y ésta es de caracter religioso y consecuentemente moral, en tanto proviene de la conciencia cristiana.

Ambas partes tienen razón. Por eso el asunto es controversial. Pero lo que decimos muchos es que en un Estado Laico, las iglesias no deben pretender imponer al conjunto de la sociedad sus propias visiones orales y religiosas, pues no todos los ciudadanos dentro de la sociedad son, ni católicos ni necesariamente cristianos.

Lo que las iglesias deben hacer -la católica romana y las evangélicas- es pugnar porque sus respectivas feligresías se alejen de esas prácticas, y sean personas rectas y justas, temerosas de Dios y alejadas del mal, como Job.

Un católico, o un cristiano -siempre más ilustrado en los misterios de la fe- debe evitar el embarazo, ya por previsión o ya por abstención, y así eludir siquiera la idea de abortar. Su fe y convicción le llevan a ser ya ctuar d eun modo muy diferente al actuar de las personas alejadas del Reino de los Cielos, tal y como lo enseñó El Mesías, Maestro de Verdad y Salvador.

En efecto, la vida es un fluído universal dado por DIOS, y por nadie más. Una antigua maestra se hacía a sí misma una pregunta:

¿De dónde viene el hombre como ser racional?

Y se autocontestaba:

De las manos del Creador.

Y siempre he pensado que mi maestra tenía y tiene toda la razón.

Entonces, el hombre no debe interrumpir las consecuencias de su decisión personal de buscar el placer sexual irresponsablemente. A lo hecho pecho; pero esto es un asunto de conciencia, de información y educación. He ahí el problema y la controversia.

Bien hacen los religiosos por luchar por la vida. Pero deben limitar, en mi opinión, sus pretensiones a "los suyos propios de ellos mismos", como decía Diódoro, el ilustrado.

FUERA LOS ABUSOS TELEFÓNICOS

laemolina 11/09/2008 @ 07:06

profeco.jpgSi usted recibe llamadas indeseables de bancos, tiendas departamentales y toda clase de molestas invitaciones a abrir tarjetas, aprovechar promociones, etc, etc, llame al siguiente número de la PROFECO y su número de teléfono quedará registrado para que no le llamen más.

Llame al:

01 800 962 8000 y su número quedará notificado a los negocios y establecimientos que le llaman incesantemente. Si continúan molestándole, la Ley autoriza aplicarles una multa ejemplar.

También consulte la página:

http://www.rpc.profeco.gob.mx/