XALAPA Y LAS ZONAS DE "TOLERANCIA"
ado de la prostitución, pero las voces de siempre se oponen.
ado de la prostitución, pero las voces de siempre se oponen.
En Xalapa, como en todos los poblados de Veracruz y del país, los maestros serán festejados en ocasión de su día conmemorativo, el 15 de mayo, instituido por decreto del entonces presidente Venustiano Carranza. Pero hay que aclarar que en el mundo, el día internacional del docente es el 5 de octubre.
El gobierno reparte ese día medallas a los veteranos del magisterio, algunos por razón del simple paso del tiempo, y otros por méritos propios provenientes de su entrega a la noble labor de enseñar al que no sabe. Para muchos, la medalla simplemente es un premio que representa un cheque esperado con añoranza y que nada o poco tiene que ver, ni con la vocación, ni con la satisfacción de ser docentes.
Para muchos atenienses contemporáneos, estas frases, además de ser un lugar común, les resultan cursis y pasadas de tiempo. Pero la realidad es que en un país, donde el acceso a la escuela constituye para muchos una proeza, para otros, ingresar y egresar de una universidad representa, por ejemplo, un verdadero privilegio.
Según la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), menos del 1.5 por ciento de la población mexicana tiene acceso a una institución de enseñanza superior; menor es aún el porcentaje que logra egresar, y todavía más pequeño el que se titula. El acceso al posgrado representa privilegio de unos pocos.
La educación superior, con todo, continúa siendo un factor de movilidad social, quizá con menos intensidad que antes, pero para muchos representa la única oportunidad de pasar de una clase social a otra. Una sociedad educada tendrá siempre mejores oportunidades de ser soberana e independiente, productiva y eficiente que otra que no lo es. Por ello, la inversión en educación será eso, una inversión y jamás un gasto.
El maestro, de todos los niveles, tiene la oportunidad de ser un actor definitivo no solo en la transmisión del conocimiento y en la preservación de la cultura, sino en la enaltecedora responsabilidad de sembrar la semilla de los valores que sostienen la vida, la salud, la estabilidad social, la armonía, el respeto, la civilidad, el orden, la justicia, la fraternidad, la igualdad, la tolerancia, la democracia y la paz.
¿Por qué razón los ciudadanos del mundo -y de la Atenas en particular- vemos corrupción, curas pederastas y simoniacos, profesores infectos, políticos podridos y una sociedad descompuesta y sumida en el crimen, las drogas y la impunidad?
La respuesta es tan fácil como compleja: porque la educación real y verdadera esta cada vez más ausente de nosotros. Y en ello, los maestros, docentes e instructores tienen una responsabilidad definitiva, además de las familias, por supuesto.
Pero con todo, al maestro hay que verle siempre con cariño, salvo cada vez mayores excepciones... y bien merece su tradicional manzana.
Los Atenienses nos hacemos varias preguntas:
¿Qué uso se dará al espacio privilegiado ocupó el edificio del Instituto de Pensiones del Estado de Veracruz?
¿En verdad se encontraba dañado como para justificar su demolición?
¿Harán un parque?
¿Un helipuerto para uso del Gobernador de Veracruz?
¿Oficinas para el Gobierno?
¿Qué uso le darán al espacio?
El Edificio del IPE, actualmente en demolición, se halla en la esquina de las Calles Leandro Valle y Zaragoza, en pleno centro de la Capital Veracruzana. Un espacio útil, vital y, sobre todo, carísimo en términos de valor inmobiliario.
Muchos expertos aseguran que el edificio, con ajustes de distribución de espacio, bien hubiera servido muchos años más. Hay que destacar que el inmueble es propiedad de todos los pensionados del Estado de Veracruz; y no es, en modo alguno, ni patrimonio privado ni estrictamente gubernamental.
Algunas voces aseguran que el espacio será destinado para construir un "mini parque", que de ser cierta esta versión, será un uso de terreno absurdo y un total desperdicio. Cerca esta el Parque Juárez, más que suficiente para el solaz esparcimiento de los ciuadanos.
Si lo que se busca es construir ahi una torre de vidrio con azotea para un helipuerto, consideramos que la torre en sí misma serviría para dotar de oficinas al propio Gobierno con pago sustantivo de renta al IPE, por supuesto. Lo cual estaría financieramente aceptable para bien de los pensionados y de los trabajadores activos; pero eso del helipuerto constituye un riesgo para la ciudad y sus habitantes, dada la zona en que se ubica. Lo único deseable, y sobre todo exigible para quienes defendemos la conservación del Centro Histórico de la ATENAS, es que no sea una torre de vidrio, sino cuya arquitectura corresponda a la tradición urbanística de la Capital veracruzana.
Pero de todos modos: los Atenienses se preguntan, ¿qué harán con el espacio del edificio del IPE?
Ya está por demás decirlo, así que mejor es gritarlo: ¡La Av. Lázaro Cárdenas, en la Atenas, es un peligro que pone en riesgo la vida de los xalapeños que por ella transitan!
Trailers que caen encima de autos triturando a sus ocupantes (el Pointer aquél, en cuyo interior iban el abuelo y las nietas), monstruos con 18 ruedas que se van encima de autos haciéndolos añicos. Llantas que salen volando sobre banquetas y comercios, y sobre todo encima de personas. Cargueros sin frenos que son bólidos asesinos. Choferes desesperados por llegar a su destino para volver a cargar y no perder dinero, o ganar más sin importar el estado físico bajo el cual conducen, quizá drogados o dopados hasta perder el sentido de conciencia y responsabilidad.
No hay autoridad que vigile en serio, excepto cuando hay que tapar pozos luego del niño ahogado; y tampoco hay autoridad con sentido común que señalice y ponga letreros grandes y visibles en las entradas de la ciudad que digan: "Esta ya no es la carretera, es una AVENIDA en ciudad".
Todos los funcionarios del área se mueven como políticos y como burócratas, piensan como tales y el discurso del "Plan Integral" se viene escuchando desde hace varios trienios, pero las acciones son nulas, coyunturales y pasajeras. Uno, como ciudadano, ve que las cosas son fáciles y hasta elementales en su solución. ¿Qué es lo que se necesita, además de voluntad? Se requiere vigilancia, coordinación entre los cuerpos federales, estatales y municipales, señalización, retenes y denuncia ciudadana. Pero sobre todo, vigilancia, pues los conductores de esos monstruos, a la altura de Plaza Américas y en general en todos los tramos de la avenida, sienten y creen que aún circulan por la autopista y no perciben o no entienden que ya están en la ciudad. Esto sucede sobre todo en las entradas, ya viniendo de Perote o de Dos Ríos o Miradores, que por cierto ya son zonas suburbanas de Xalapa.
Ciertamente, el libramiento de Xalapa aminorará el riesgo y la frecuencia de las desgracias pero, por lo pronto, los traileros y camioneros de carga son una verdadera amenaza y un peligro inminente para las vidas de los atenienses que debemos circular a diario por esa avenida letal.
Señores del gobierno: ¡Vigilancia y ejercicio de la autoridad! Es todo lo que les pedimos...