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ATENIENSES POR XALAPA

Para difundir los valores de nuestra Ciudad, sus tradiciones, su cultura, su belleza, sus problemas y soluciones...
DESDE EL MACUILTEPETL... PARA COMENTAR Y COMPARTIR LO MEJOR PARA XALAPA... DR. CUAUHTÉMOC D. MOLINA GARCÍA

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Categoría: NUESTRAS CALLES

LA CIUDAD DE LOS TOPES

laemolina 18/10/2008 @ 19:00

vialidad_0107.jpgXalapa, Veracruz, 18 de octubre de 2008.

Extraña ciudad la nuestra; Xalapa bien podría llamarse la ciudad de los topes. Topes para todo; lo mismo para disminuir la velocidad de los autómoviles, que para dizque asegurar a los niños que juegan en las calles.

Si un auto atropella a una ancianita, un tope. Si la mata, peor: dos topes. Si hubo una tragedia, más topes. Topes para tapar el pozo, una vez ahogado el niño. Topes por todos lados y cada 10 metros; los vecinos incluso los ponen sin mediar en nada la autoridad de tránsito. Y si no son topes, entonces son boyas, ingenioso invento que los automovilistas evitamos de modo también ingenioso, pues de pronto les aparecen huecos por donde buscamos pasar las llantas con todo tino. Burlar las boyas es un deporte citadino.

Pocas ciudades capitales del centro del país, y de otros lados, lucen topes en sus calles, y menos en sus grandes avenidas. La gente en esas metrópolis sabe caminar en las calles, y los conductores tienen los mínimos hábitos, aprendidos no de la noche a la mañana, sino luego de muchos años. Los cruceros de las calles se pasan 1 por 1, y ya no están a la vista porque ya generaron el hábito  en los ciudadanos. No se necesita que estén a la vista, el sentido común de los ciudadanos y la mínima educación o cortesía de los automovilistas, hace que se asuma la conciencia de que el 1x1 permite que "pasemos todos", y no de montón armando unas trabasones del demonio.

Es cuestión de educación, obviamente. Educación vial.

Educación, a secas.

En Xalapa nos preguntamos cuándo los burócratas de las oficinas de Tránsito Municipal -incluso las del Estado- entenderán que necesitan crear y ejecutar una estrategia para modificar los hábitos de conducción de los automovilistas de esta ciudad capital de Veracruz.

Se necesita creatividad e innovación, porque dinero en abundancia no hay. Pero es obvio que les falta imaginación, y los burócratas que dirigen la corporación viven atrapados en proyectos de largo alcance que se quedarán en sus escritorios, porque no habrá tiempo constitucional suficiente que les permita implantarlos. El sentido común -que es el menos común de los sentidos- indica que "lo primero es lo primero".

¿Por que las administraciones públicas no hacen lo que deben hacer? Los ciudadanos vemos con decepción que se colocan a burócratas improvisados en puestos claves. ¿Qué hace un sobreviviente de la política en una dirección tan técnica como Tránsito Municipal?

Hay políticos que aceptarían, con tal de prenderse de la ubre presupuestal, ser lo mismo Directores de Papanicolau del Centro Médico, que Directores de Obras Públicas, o Directores del Rastro. La cosa es "estar en la jugada".

Así que, ante la impericia de los responsables del tránsito y la vialidad del gobierno municipal de la Atenas, pues lo que veremos los habitantes de la ciudad son más topes. Topes por todos lados; hasta en el Callejón del Diamante veremos topes.

¡Ni hablar, Diódoro!

CURAS EJEMPLARES

laemolina 03/10/2008 @ 13:53

 

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Xalapa, Veracruz, 3 de octubre de 2008

El Nuncio Apostólico Christophe Pierre sentenció que la falta de seguridad se debe a “la pérdida de valores y a la cultura de la muerte”. Así dijo el Nuncio a su llegada a Veracruz para dictar una conferencia en la católica universidad Cristobal Colón. Y tiene sobrada razón el alto jerarca eclesiático.

 

Y es que todos decimos lo mismo, ya que todo tiene que ver con las actitudes, y como trasfondo de éstas, los valores. Sin lugar a dudas, los valores son la clave de un comportamiento ético y ajustado a derecho. Si nuestro comportamiento estuviese ajustado a los valores, entonces el derecho, los juzgados y los tribunales no existirían; pero lamentablemente no es así. Las leyes se hicieron no para los justos, sino para las transgresores, como nosotros, los simples mortales y hombres del mundo secular. Bueno, así pensaba yo hasta antes de la aparición de los pederastas, que sabemos siempre han estado "ahí", pero no había prensa ni medios de comunicación que los diera a conocer. Había "rígidos controles", como en el gobierno.

 

 

Pero veamos:

 El que los ciudadanos declaremos que la pérdida de valores es mortal para la sociedad, tiene poca relevancia, aunque sea una verdad de a kilo. Lo preocupante es que lo digan los señores curas, esos personajes que durante el siglo XIX mexicano se sintieron dueños de las conciencias de los mexicanos (y lo fueron), que retaron al gobierno, lo desafiaron y pugnaron por hacer valer su ley, aún en contra de los intereses supremos de la patria y de su progreso. La historia está ahí, y nada tiene que ver que la hayan escrito "los triunfadores". Son hechos, datos y circunstancias perfectamente documentados y son independientes de quienes hayan salido adelante en los sucesos de La Reforma.

Pero más grave aún es que quienes hoy enarbolan el eticismo y la moralidad en todos los asuntos de la vida cotidiana pues los curas opinan de todo y para todo, y los medios masivos les otorgan espacios privilegiados sean quienes al mismo tiempo violenten el orden moral señalado por el Maestro Jesús, el Mesías, nuestro Señor y Salvador.

 

Grave tambien es que esa visión que ellos postulan, la quieran imponer como la única válida y aplicable para México. Una versión de la "verdad única".

 Veamos: 

Ayer, elementos de la Dirección de Tránsito y Vialidad del municipio de Veracruz, intervinieron por la noche al padre Ángel Castillo López, adscrito a la diócesis de Veracruz, después de que lo detuvieran alcoholizado y al volante de su lujosa camioneta en las calles muy emblemáticas de González Pagés y Abasolo, donde la vida suena de noche, allá en el bullanguero puerto.

Los agentes de tránsito lo sorprendieron porque manejaba como verdadero energúmeno su camioneta Honda, tipo CRV, modelo 2008, color rojo, placas de circulación XZK-6916, justo como la que hubiera usado el Señor Jesucristo, si viviera físicamente en nuestros días. Y Yeshúa, ha Mashiaj VIVE, pero de otra manera en nosotros.

Imagínese el lector: si esos vehículos portan los curas de trinchera, ¿qué no tendrán los clérigos de alta jerarquía?

Pero la pregunta es: ¿La compró la diócesis? o ¿la adquirió el gobierno? ¡Qué lo averigue Diódoro!

Por si fuera poco, el señor cura intentó agredir a los representantes del orden, quienes le sorprendieron acompañado de una trabajadora sexual (una prostituta, pues),  a quien intentaba obligar a proporcionarle sus servicios dentro de la piadosa camioneta, seguramente para ahorrarse el Motel o para no quemarse al salir de él. Sin embargo, las misericordiosas, magnánimas, compasivas y devotas autoridades policíacas le dejaron en libertad, luego de tres Aves Marías y otros tantos Padres Nuestros.  

Yo digo una cosa:

 Que todos tenemos nuestras pasiones, nuestros desvaríos y perversiones, no hay la menor duda.

Ninguno de los hombres del mundo podríamos lanzar la primera piedra; de noche, esta más que visto, todos los gatos son pardos.

Pero nosotros somos gente del mundo secular, y no hombres de Dios…  Así las cosas, si que tenemos problemas de valores, señor Christopher Pierre  … Y si los señores curas son los que piden abatir el Estado Laico para enseñar moral y religión en sus espacios y escuelas, pues si que iríamos en picada… derechitos al Seol.  

¡Dios nos guarde, Diódoro!  

ACCIDENTES EN XALAPA

laemolina 01/10/2008 @ 11:57

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Xalapa, Veracruz, 30 de septiembre de 2008. 

 

Un verdadero accidente es aquél que ocurre de modo fortuito, es decir, que es ocasional, imprevisto y naturalmente no provocado por la voluntad humana. Muchos de los eventos que vemos en Xalapa, y en todos lados, en realidad son “incidentes” y pocos de ellos, muy pocos, auténtico accidentes. Nos referimos, por supuesto, a los eventos viales y automovilísticos.

¿Qué lleva en la mente el conductor de automóviles de la ciudad de Xalapa? Bueno, en realidad la pregunta aplica para los chafiretes de casi todas las ciudades mexicanas, exceptuando quizá algunas del Bajío. Lleva muchas cosas, como veremos.

Tenemos aquí en la Atenas calles estrechas y retorcidas y sin configuración para la circulación automotora; hay en Xalapa una topografía de altibajos y muchos vehículos por habitante (el segundo índice nacional, luego de Tijuana); además tenemos conductores que, encima de todo, asumen que saber conducir un automóvil es solamente cosa de volantear, “meter velocidades” y acelerar osadamente sin el mínimo respeto a los demás, tanto a los otros automovilistas como los peatones que, para variar, caminan como en recuas. Y si no, ¡véalos atravesar la calle de Enríquez!

Carentes absolutos de educación vial, los xalapeños los que conducen y los que caminan se transforman radicalmente (como casi todos los mexicanos) cuando se ponen al frente de un automóvil, y más aún si éste es caro, lujoso y de reciente modelo, pues sienten que el auto les reemplaza su baja autoestima y su mediocridad emocional y mental. El resentimiento social parece confinarse con la marca del automóvil y el ego sale a la palestra. Si es un Vocho no es lo mismo que si es, cuando menos, un Jetta o mejor aún, un BMW.

Si al frente del volante va una dama elegante y retocada, la cosa no cambia, más aún si vive en Las Ánimas y conduce Toyotas, Hondas o Explorer, y todavía más si es esposa de algún funcionario de palacio segundón, tercerón o cuarterón. Con el celular en la mano, ciertas damas son, además de imprudentes, necias, con la única diferencia de que no mientan la madre, y si lo hacen, suelen ser más refinadas que los varones.

Son pocos los verdaderos accidentes en Xalapa.

Lo que realmente ocurren son incidentes cometidos por la imprudencia, y dentro de ella algunos componentes tales como los siguientes: soberbia, altivez, ausencia de educación, falta de respeto a los demás, agresividad y brutalidad, barbarie y salvajismo, prepotencia y sensación de poderío cuando se esta al volante. El auto y la marca cambian la personalidad del hombre mediocre, del hombre enano. Esto es lo que lleva en mente un conductor local, jarocho o mexicano en general.

Todas estas características, o “ricas cualidades” de la cultura mexicana, provienen de una concepción de que el automóvil llena nuestros vacíos existenciales y nos hace sentir justo lo que no somos. Gracias al automóvil “somos lo que sentimos que los demás piensan que somos”. Esto nos define a la perfección como mexicanos enanos, como bien decía José Ingenieros cuando hablaba del hombre mediocre.

Si los atenienses, y en general los mexicanos, fuésemos educados, seríamos consecuentemente mucho más correctos y corteses al conducir y entonces los “accidentes” serían nulos. No tendríamos necesidad de los semáforos, ni de señalamientos de tránsito y las compañías de seguros verían a la baja sus ventas de pólizas, excepto quizá las de robo. Pero sucede que no es así, lamentablemente, no al menos en esta parte del país.

Un conductor “chafirete” y nimio es aquél que no deja pasar al «1x1» (“y así pasamos todos”) en los cruceros; es un enano, o más aún aquél que únicamente lo hace cuando hay letrero que lo indica, entonces es todavía más gris y anodino; un conductor que no se deja rebasar en carretera o avenidas, es un oscuro mental; un automovilista que usa el claxon , justo apenas prenderá el verde del semáforo, es un enano absoluto; un conductor que mienta la madre del mismo modo, con los frenos de aire o con el acelerados como los choferes de autobuses y los camioneros es un mediocre y un resentido social, y también un enano atrofiado que es además de mentecato y soez. Un automovilista que se estaciona en doble fila, o en entrada de cochera doméstica es enano, estulto y desconsiderado.

Todos los pseudoaccidentes que se cometen por conductas derivadas de la estulticia, la altivez, la prepotencia, la agresividad social y la mediocridad son todo, menos accidentes.

¿Cuántas pérdidas de vidas humanas y materiales podrían evitarse si tan solo fuésemos corteses y afables al conducir?

Todo es cuestión de actitud; las actitudes generan conductas, de tal suerte que de tales actitudes, tales conductas.

Aquí es donde el gobierno municipal debería implantar políticas públicas para influir en las actitudes de los conductores con el fin de educarlos. Todo debería empezar desde la venta de automóviles nuevos, luego en la concesión de la licencia de conducir. Es cosa de creatividad y talento para implementar programas en este sentido.

Así que, con todo y semáforos “inteligentes”, cámaras de video en calles y avenidas de la Atenas, si el conductor no cambia su comportamiento frente al volante, las cosas seguirán igual o peor.

Ojalá los atenienses, jarochos y chilangos visitásemos las ciudades del Bajío mexicano: ¡Ni parece que estamos en México!

¡Aprenderíamos a conducir y a ser mejores ciudadanos!

¿Qué piensas de esto, Diódoro?

LA ZONA UNIVERSITARIA: LOS DESECHOS Y LA SEGURIDAD

laemolina 21/09/2008 @ 13:13

Xalapa, Veracruz, lunes 22 de septiembre de 2008.

"Todos debemos cambiar nuestra visión del campus universitario y verlo como un ecosistema del cual formamos parte y aceptar nuestra responsabilidad y compromiso para convertirlo en sustentable, mediante el manejo correcto de los recursos que utilizamos", sostuvo Ernesto Rodríguez Luna, coordinador del Centro de Investigaciones Tropicales (Citro) de la Universidad Veracruzana (UV).

Y agregó el Maestro Rodríguez Luna:

Los principales problemas que se han localizado en el campus es el manejo inadecuado de residuos sólidos, energía y agua, así como la falta de un medio de transporte adecuado que reduzca los problemas viales en el área de Rectoría, por citar sólo un ejemplo.

Sin embargo...

Personalmente celebro que los científicos de la UV se aboquen a la solución de tan graves problemas. Sin embargo, existen otros gravísimos e inmediatos que merecen la atención urgente de las autoridades, desde la Rectoría hasta los gobiernos municipal y estatal. Pocos sabemos bajo qué jurisdicción gubernamental se coloca la denominada "zona universitaria". Tampoco sabemos cuáles son los límites concretos de ésta, es decir, dónde empieza y dónde termina.

¿Será donde acaba Salvador Díaz Mirón, justo donde inicia la cuesta del Estadio?, ¿será desde el Parque Miguel Hidalo, Los Berros?, ¿La Pérgola se ubica en la zona universitaria o queda fuera?, ¿o será que únicamente el Circuito Gonzálo Aguirre Beltrán constituye la mentada zona?

Nadie sabe. Los universitarios no lo sabemos. Lo que si sabemos es que los arquitectos e ingenieros de la Rectoría no tuvieron un ápice de visión para preveer los problemas de tránsito, sobre todo luego de inaugurada la Av. Presidentes, que bien a bien debería llamarse AVENIDA UNIVERSIDAD. El diseño de la zona es a todas luces absurdo por inútil e impráctico. El sentido común hubiera sido más viable.

El citado Circuito Gonzalo Aguirre Beltrán, que se inicia -suponemos- en la pendiente que se cuelga del Puente Atenas (en el Águila), y que termina en la mortífera boca con la Av. Presidentes, incluye en su trayecto una parte de Los Lagos y una entrada a una zona habitacional adjunta; luego contiene las Facultades de Arquitectura, Contaduría y Administración, las Facultades de Biología, Matemáticas, Física, Agronomía, Instrumentación Electrónica, Ciencias Atmosféricas, la Unidad Deportiva, Derecho y lo que era la antigue Biblioteca, hoy ofinas mútliples de la Administración Escolar de la UV, incluyendo una simulación de tienda mal organizada y peor promovida.

En las horas pico, el citado circuito Aguirre Beltrán es un verdadero túnel mortal, lo mismo para salir que para entrar. Si usted quiere pasar de la zona de Venustiano Carranza a Presidentes, no tiene otra que pasar por este túnel o por otro, cuyo nombre nadie sabe (si es que lo tiene), y que pasa junto a una sección de Los Lagos y termina justo frente a la entrada a la USBI. Salir de las Facultades en estado de emergencia, con un paciente grave e ambulancia, es simplemente mortal por necesidad. Intente tomar el tiempo que le cuesta atravesar el túnel Aguirre Beltrán a las 7 de la mañana, a las 15 hrs., o entre 20 y 20:30 hrs.

En todos lados hicieron simulacros de desalojo, en conmemoración del fatídico 19 de septiembre. En el Edificio del Gobierno Municipal de Xalapa (mal llamado "Palacio"), en la SEFIPLAN, en todos. ¿Por qué no lo hicieron en la "zona universitaria"?

El experimento hubiera sido suficiente para constatar que es una zona potencialmente mortal para los ciudadanos y miles de jóvenes y maestros que de lunes a viernes atestan el área, ya como transeúntes y no se diga como automovilistas.

Para colmo de males, ahora se ha permitido la circulación de enormes autobuses del servicio de transporte público. Todos ellos tratan de ganarse la próxia parada, poniendo en peligro a los estudiantes y automovilistas. A sus conductores les importa un bledo las personas que caminan por ahí. Son buenos chafiretes, pero del oficio de conducir no tienen una jota de idea. ¿Quién les habrá contratado como tales y cómo fue que se les otorgó licencia para"conducir"?

Y en medio de estos problemas de tránsito, estacionamiento y puestos de fritangas, que por cierto ya se apropiaron de más espacios para ampliar sus negocios, a costa de urgentes cajones para el estacionamiento, lo que se tiene descuidada es la SEGURIDAD DE TODOS los usuarios universitarios.

Se necesita, como siempre, de una desgracia para que salgan los salvadores y hagan lo de siempre: tapar el pozo despúes del niño ahogado.

Y en cuanto a al manejo correcto de los recursos, la basura y otros desechos, pues si, en efecto hay que atenderlo.

Pero... en materia de prioridades, hay que atender de ya las realmente inmediatas y urgentes. Por ejemplo, hay que arreglar el tránsito en la zona; por lo pronto, colocar agentes de tránsito en la boca calle del Circuito Gonzalo Aguirre Beltrán con Presidente; hay que poner un disminuidor de velocidad sobre Presidentes, o un semáforo porque salir del túnel es cuestión de "aventar el fierro", o no se sale.

Hay que poner letreros 1x1, porque las personas no entienden el valor de la cortesía y solo actúan así, si ven una indicación. Hay que prohibir a los autobuses pasar por el circuito Aguirre Beltrán; hay que crear salidas de "urgencia", vías alternativas y evitar que los automóvilistas que no usan las instalaciones universitarias, tengan que pasar necesariamente por ahí.

La zona universitaria que comprende el circuito Aguirre Beltrán es un túnel peligroso, y el estacionamiento de la Fac. de Contaduría y Administración es una auténtica cazuela que, en momentos de peligro o urgencia, será igualmente mortal.

Y luego, el tratamiento de los desechos. Lo del ecosistema suena bien en el largo plazo, y es además urgente. Pero el orden de las prioridades aconseja resolver lo que se puede resolver de ya.

¿Que dirá Diódoro, el Ilustrado?

MULTAS A LOS AUTOMOVILISTAS EN XALAPA

laemolina 14/08/2008 @ 04:01

multas.jpgDebe suceder en otros lados del país, pero en Xalapa es crónico, "público y notorio". Sucede que los xalapeños, una vez al volante, transforman su personalidad y, de educados ciudadanos, se transforman en energúmenos conductores de sus automóviles. Pareciera que el auto -mientras más caro y lujoso mejor- otorga a su manejador un hálito de superioridad que le concede derechos por encima de los demás.

En Xalapa, los atenienses sienten que quien les rebasa en las calles les ofende su dignidad y amor propio, y más aún si el osado conductor va al volante de un "compacto" de modelo atrasado. Dejar pasar en los cruceros, ni pensarlo: ¿Por qué, si yo voy primero y tengo derecho de vía? ¡Los demás, que se esperen! ¿Un vocho me pasa a mi?

Ahora, y luego de muchos años de negligente espera, las autoridades municipales, por fin, tuvieron la genial idea de hacer lo que desde hace décadas se hizo ya en otras ciudades: poner letretos 1 x 1 en los cruceros. Ha costado trabajo y ahora los atenienses ya respetan la indicación. Ah, pero solo en los cruceros donde hay letreros, porque en los demás continúa "la ley del más importante" o la "ley del yo primero".

En Xalapa se requieren programas para influir en la conducta del conductor a fin de hacerlo más civilizado y caballeroso al conducir en calles apretadas y atestadas de automóviles. No habrá semáforos inteligentes, ni puentes viales costosísimos que sean capaces de resolver problema alguno de tránsito, si los atenienses no modifican sus hábitos de conducir sus automóviles. Pero se trata de programas consistentes y duraderos, inteligentes, creativos y en consenso con las organizaciones sociales.

No bastan inocuos y anodinos mensajitos de "En Xalapa, el conductor es primero". Se requieren mensajes poderosos y el apoyo de los medios de comunicación, de todos los medios y agentes sociales. Una verdadera campaña promovida por la autoridad municipal de la materia. Ahí están los muchachos estudiantes de Publicidad y Relaciones Públicas de la UV. No se necesita traerlos de Monterrey o de Harvard, señor alcalde. Ahí en la UV hay talento y creatividad para la comunicación persuasiva.

Por otro lado, las "autoridades" de tránsito otorgan licencias de conducir a diestra y sinietra y a toda clase de jovenzuelos cuyos papis les prestan lujosos automóviles los fines de semana. Se trata de delincuentes en potencia sin los principios elementales de la conducción y vialidad. Creen que "manejar" es meter el clotch y la primera y la segunda, volantear, acelerar y no respetar a los demás. ¡Así salen a las calles!

Ellos creen que el auto es una petente de corso para agredir a los demás ciudadanos. No respetan a los otros automovilistas, mucho menos a los peatones. Ponen en peligro la vida de los demás y las propias. Piensan tontamente que conducir un auto les hace importantes e interesantes ante sus compañeros y, sobre todo, antes las chicas.

Desde hoy, rebasar los límites de velocidad en Xalapa costará 1,237 pesos; la medida busca eliminar los accidentes fatales que los jovenzuelos y energúmenos conductores provocan, generando pérdidas de sus vidas con inmenso dolor para sus padres y los de las víctimas, siempre inocentes.

Podrían ser las multas de 5 mil pesos, y de todos modos habrá violación a la norma. ¿Qué se necesita? Modificar la conducta del conductor generando valores y actitudes de respeto a los demás.

En las ciudades del Bajío -de San Juan del Río para arriba- uno siente que no esta en México, y mucho menos en Xalapa, por supuesto. Da la sensación de estar uno en cualquier ciudad europea, solo por la actitud de los automovilistas. Tienen años de conducir con educación y caballerosidad y todos los conductores conceden prioridad al peatón y todos pasan 1 a 1 en los cruceros. ¿Para qué quieren los semáforos?

Todos los conductores respetan las señales e indicaciones de tránsito y vialidad. En el Estado de Querétaro no se aplican multas a los infractores. No existen. ¿Para qué las quieren?

Pero en Xalapa ya vienen las multas y los acarreos, que solo aprovecharán los agentes, cuyos sueldos de hambre les alientan a "la mordida". Podrá haber cámaras ocultas, vigilancia sobrada, pero la clave esta en la conducta de los atomovilistas. Hay que transformarlos, de energúmenos insolentes, desvergonzados y oprobiosos, a conductores considerados, gentiles y correctos.

Los taxistas, camioneros y autobuseros.... se cuecen aparte.

CALLEJÓN DE JESUS TE AMPARE

laemolina 13/04/2008 @ 02:03

jesus-te-ampare.jpgEste callejón es un pedazo de sueño, un verdadero paisaje arrancado a los recuerdos y a las añoranzas. Es una escena montada en una ciudad que se nos fue para siempre.

¿Qué podemos rescatar de Xalapa?

Podemos alentar a los ciudadanos, arquitectos, antropólogos, gobernantes y otros líderes de opinión, académicos y empresarios, a que Xalapa, la Atenas veracruzana, recupere su majestad y que los edificios representativos de nuestro paisaje urbano no se pierdan más.

El Callejón de Jesús te ampare debe ser conservado a toda costa.

En él, se cuenta que vivía un matrimonio español y su hija, una mocita atractiva que andaba en amores con un comerciante llamado Cosme Taboada.

Una noche, cuando ya la ciudad dormía y la luna esplendorosa asomaba su faz entre las nubes, el galán enamorado se despedía de la musa, justo al pie de su ventana. De pronto, surgido de entre las penumbras, apareció un beodo con puñal en mano asestándole al galán brutales puñaladas a traición.

La joven enamorada, ante el espantoso cuadro, solo alcanzó a gritar, llena de pánico:

-¡Cosme! ¡Jesús te ampare!

Dicen que desde entonces, el Callejón de marras, lleva ese nombre: Callejón de Jesús te ampare.

Si uno camina por la avenida Xalapeños Ilustres, justo frente a San José, podrá bajar escaleras que nos llevarán por el callejón de serenatas, de noches de luna en Xalapa.