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ATENIENSES POR XALAPA

Para difundir los valores de nuestra Ciudad, sus tradiciones, su cultura, su belleza, sus problemas y soluciones...
DESDE EL MACUILTEPETL... PARA COMENTAR Y COMPARTIR LO MEJOR PARA XALAPA... DR. CUAUHTÉMOC D. MOLINA GARCÍA

Si quieres escribirme

CARTA AL ALCALDE DE XALAPA

laemolina — 08-03-2009 GTM 13 @ 10:39

observadora.jpg

DE parte de una ciudadana observadora...

Señor Presidente Municipal de Xalapa:
 
Deseo que el reciente viaje a Brasil le haya sido provechoso y repercuta en el beneficio de los ciudadanos que pagamos sus gastos, sobre todo que haya aprendido ciertas cosas mínimas que pudo haberlo hecho sin tener que viajar hasta allá, como por ejemplo:
 
Que el Carnaval tiene fechas específicas dentro de las cuales se debe situar, no en el momento que se le pegue la gana al Cabildo o al Comité.

Que bloquear el 40% de los carriles de Circuito Presidentes por casi una semana NO MEJORARÁ LA VIALIDAD en Xalapa.

Que las obras se planifican

Que la teoría urbanística que aprendió debe estudiarse antes y no después de abrir calles a diestra y siniestra

Que en vez de irse hasta allá haga caso a lo que estudiantes y especialistas de la UV ya le han propuesto
 
Finalmente, espero que se suba a los camiones urbanos, que ya un colaborador anónimo como yo, lo invitó a hacer para que disfrute del tour, tome nota en su diario del tipo de servicio que recibe, lo registre en una foto y si encuentra el número de placa del camión, felicite al concesionario.
 
Ciudadana observadora.

DICE JESUS SILVA HERZOG

laemolina — 06-03-2009 GTM 13 @ 09:44

silva-herzog.gif A mediados de la década de los setenta se descubrieron ricos yacimientos de petróleo en el golfo de Campeche. En unos cuantos años nos convertimos en uno de los principales productores y exportadores en el mundo. La producción petrolera se elevó de 500,000 barriles diarios en 1976 a 2.3 millones en 1981. Los ingresos por la exportación pasan de menos de 1,000 millones de dólares en 1977 a 15,600 en 1982. El incremento es notable. Sin precedente en la historia petrolera mundial.

Al mismo tiempo, la banca internacional tenía un exceso de recursos prestables originado, por una parte, por una menor demanda de crédito en los países industriales y, por otra, por los cuantiosos depósitos de los países productores de petróleo, los llamados petrodólares. Había que colocar dichos recursos y los países con petróleo eran buenos clientes.

De esa manera, entramos en una explosión del endeudamiento externo, cuyo nivel se elevó en alrededor de 50,000 millones de dólares en esos años.

En ese lapso, petróleo y crédito externo significaron entradas acumuladas, no esperadas, de cerca de 100,000 millones de dólares. Entre 1978 y 1981, el ritmo de crecimiento promedio del producto nacional bruto fue 8.4% anual. A diferencia de los otros países petroleros, cuya capacidad de absorción interna era limitada y sólo elevaron sus activos financieros, habíamos encontrado la fórmula para usar eficientemente los recursos petroleros. México era un ejemplo en la comunidad internacional.

Fueron años de euforia colectiva, de auge. Fueron años -se decía- en que era necesario aprender a "administrar la abundancia" e incluso analizar la posibilidad de convertirnos en un país exportador de capitales.

Sin embargo, había desequilibrios fundamentales que no se quisieron reconocer: un déficit presupuestal creciente, una sobrevaluación del tipo de cambio y un excesivo endeudamiento externo. No se reconocía que las cosas podían cambiar y se pensaba que el camino sería de permanente ascenso.

Pronto se supo que no era así. En junio de 1981, el precio del petróleo sufre un descenso en los mercados mundiales, ante lo cual reaccionamos de manera equivocada y no modificamos la política económica para ajustarnos a una nueva coyuntura internacional. Se provocó una fuerte salida de capitales y el inicio de un clima de incertidumbre y pérdida de confianza.

Los precios de nuestros principales productos de exportación sufren un descenso y la tasa de interés se eleva a niveles sin precedente (en Estados Unidos llegó a 20% en términos nominales). El déficit público pasó de 7% del PIB en 1980 a 14% en 1981 y llegaría a 17% en 1982.

El año de 1982 fue terrible. El 17 de febrero el peso se devalúa alrededor de 30%. Unas semanas después se autoriza un alza salarial de 10, 20 y 30%, según el nivel del salario, que nulifica el efecto de ajuste interno de la propia devaluación. Un día antes del incremento salarial, asumo la responsabilidad de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Eran tiempos difíciles. Las semanas y meses siguientes fueron terribles. Enormes salidas diarias de capital, que no se podían detener, a pesar de algunos esfuerzos.

Un clima de incertidumbre y desconfianza cubría el panorama nacional. Pérdida de confianza en las medidas de política económica, en los funcionarios y en las instituciones. Pérdida de rumbo.

Hubo intentos ortodoxos de ajuste interno que fracasaron ante la resistencia de muchos actores que no reconocían que el periodo de auge había terminado y que ahora, lo que enfrentábamos era una crisis.

La sombra de caer en un incumplimiento de nuestras obligaciones financieras externas se extendía de manera creciente ante un gasto público desenfrenado, un tipo de cambio sobrevaluado, caída de las reservas del Banco de México y el cierre del crédito externo.

En el verano de 1982 se iniciaron negociaciones complicadas con la comunidad financiera internacional, en las que participaron el Tesoro de Estados Unidos, el Banco de la Reserva Federal y otras dependencias estadounidenses, el Fondo Monetario

Internacional, el Banco Mundial, el Banco de Pagos Internacionales y más de 100 bancos acreedores de más de 40 países. Fue un proceso sin precedente. Como señaló en fecha reciente el secretario del Tesoro, Paulson refiriéndose a la crisis financiera actual, "no hay un manual o instructivo para responder a desequilibrios que nunca habíamos enfrentado" (New York Times, 12 de noviembre, 2008). Así nos pasó hace 26 años.

Una primera reestructuración de la deuda aligeró el pago del servicio y tuvimos recursos frescos con que enfrentar las necesidades más urgentes en dólares.

Siguieron otras reestructuraciones y un arreglo más constructivo en 1990 que permitió eliminar el cinturón de fuerza que la deuda significó para la economía nacional durante casi una década.

El 1 de septiembre de 1982 se nacionalizó la banca mexicana y se estableció un control integral de cambios.

Tres meses después se inició un nuevo gobierno que enfrentó la crisis más severa desde la Gran Depresión de 1929-32. Pero ésa es otra historia.

Existen algunas observaciones importantes que pueden hacerse alrededor de la crisis de 1982:

1. Surge después de un periodo de gran expansión económica.

2. Se comenten excesos en varios frentes: un muy elevado déficit fiscal; una excesiva sobrevaluación del tipo de cambio, que se mantiene por mucho tiempo; un excesivo endeudamiento externo, público y privado, en donde la responsabilidad debe ser compartida entre el deudor y los acreedores; una arrogancia excesiva de las autoridades al no reconocer, con oportunidad, la gravedad de los problemas.

3. La duración y profundidad de la crisis resulta mayor de lo que se anticipaba.

Es curioso, pero varios de los elementos anteriores están presentes en la crisis financiera y económica actual.

Se reconoce ya como la peor en los últimos 70 años y representa, sin duda, un parteaguas en el funcionamiento de la economía mundial. Las cosas no podrán ser iguales. El mundo del capitalismo será diferente.

"¿Cómo es posible que nadie la hubiera anticipado?", preguntó la reina Isabel de Inglaterra en una visita a la London School of Economics en este mes de noviembre.

Lo que hemos observado en los últimos meses nos ha dejado -por lo menos a mí- atónitos y hemos visto hechos que nunca antes hubiéramos imaginado.

En el país en que se origina la crisis, el más poderoso del mundo, aparece la debacle en Wall Street, la parálisis del crédito, la bancarrota de la compañía de seguros más grande del orbe, el rescate de las hipotecarias más importantes, la nacionalización parcial de su banca; en el Reino Unido y en otros países europeos, la caída estrepitosa en el valor de las acciones de uno de los bancos más importantes del mundo, la volatilidad en las bolsas de valores y la pérdida acumulada en el año de más de una tercera parte de su valor; el desplome en el precio del petróleo a un nivel de un tercio sobre su pico de hace apenas unos meses, entre otros hechos verdaderamente sorprendentes y no fáciles de entender o explicar. Hay que agregar la problemática de las tres fábricas de automóviles en Estados Unidos; ¿quién hubiera imaginado la posible quiebra de General Motors?

Por otra parte, el tamaño de los programas de rescate financiero y estímulo a la actividad económica en varios de los países más afectados alcanzan cifras inimaginables hace poco tiempo. De acuerdo con las últimas cifras, el conjunto de estos programas en Estados Unidos, algunos países europeos y China ascienden a más de 4 trillones de dólares (con doce ceros). Más lo que se acumule en el futuro próximo: por ejemplo, el apoyo anunciado por el FED en estos días por un monto de 800,000 millones de dólares para reactivar el crédito y el consumo y el anuncio de un paquete de estímulo por alrededor de 700,000 millones de dólares por el próximo gobierno de Barack Obama.

Sin embargo, persiste el clima de zozobra, incertidumbre y desconfianza, como si las medidas adoptadas y anunciadas no fueran suficientes para los actores en el mercado. La confianza se pierde con facilidad y es muy difícil recuperarla. Por supuesto que la gran interrogante persiste: ¿qué tan profunda y duradera será la crisis? Por lo pronto la palabra recesión se escucha y hace eco en muchos lados.

La crisis global tendrá varias consecuencias importantes: un resurgimiento de la regulación gubernamental en el mundo financiero y en otros sectores de la economía; la supremacía del mercado está en entredicho; el liderazgo y la autoridad intelectual de

Estados Unidos se han visto disminuidos. México no puede estar inmune a estos acontecimientos.

En especial dada nuestra elevada vulnerabilidad con lo que sucede en nuestro vecino del norte. Las exportaciones mexicanas se verán afectadas ante la caída en la demanda  externa, las remesas de los trabajadores se verán disminuidas y es probable el retorno de un número importante de repatriados a suelo mexicano; el turismo, a pesar de una mejor posición competitiva por el ajuste cambiario reciente, así como el flujo de inversión extranjera directa se verán, igualmente, reducidos.

El programa económico de 2009 descansa sobre bases endebles y poco realistas: crecimiento de 1.8%, tipo de cambio de 11.70 pesos por dólar, inflación de 3.8%, precio del petróleo de 70 dólares por barril. Todas estas variables han sido rebasadas ya por la realidad.

Por su parte, aparecen mayores presiones inflacionarias y la generación de empleo ha sido en 2008 menor a la mitad de lo que requerimos. El riesgo-país ha sufrido un importante deterioro.

Una de las consecuencias más nocivas del problema actual es la parálisis del crédito. Muchas empresas mexicanas -grandes y medianas- enfrentarán mayores dificultades para lograr la renovación de sus líneas de crédito u obtener recursos frescos con los bancos en Estados Unidos. Muchos proyectos nuevos o en proceso se verán entorpecidos.

La banca mexicana -mejor dicho, extranjera que opera en México- apoya poco a la actividad productiva y puede tener la tentación de transferir ahorro de mexicanos para respaldar los problemas financieros de sus matrices en el extranjero.

Las repercusiones de todo lo anterior ya las empezamos a ver. 2008 será un año con un crecimiento menor al 2% y las perspectivas para 2009 apuntan a un crecimiento menor, incluso nulo o negativo. México en estos dos años será el país con menor crecimiento en América Latina.

¿Qué hacer?

Lo primero es reconocer el problema, no minimizarlo. Dicen que el primer elemento para resolver un problema es eso, reconocerlo.

Decía Keynes que todo país exitoso en lo económico, tenía un gobierno activo, prudente y promotor.

Es necesario devolver al gobierno mexicano ese carácter que perdió en el dogma liberal. Es decir, existe la necesidad de establecer una estrategia integral de carácter contracíclico, como lo está haciendo todo el mundo.

En el presupuesto de 2009 hay ya pasos en esta dirección, así como en el anuncio reciente de varias medidas de apoyo a la planta productiva y al empleo. Son pasos en el rumbo correcto, pero probablemente sean insuficientes y vayan a requerir de medidas adicionales en los próximos meses.

En estas circunstancias y dada la experiencia reciente en el mundo, hay que recordar que más vale pecar de exceso que de defecto. El mayor riesgo sería minimizar el problema. Es menos riesgoso sobreestimar lo que sería necesario para enfrentarlo.

El autor fue secretario de Hacienda (1982-86), y el texto fue publicado originalmente por la revista "Este País. Tendencias y opiniones" en su edición de enero de 2009 como parte de la serie "La crisis: testimonios y perspectivas".

DENISE DRESSER LE RESPONDE A CARLOS SLIM

laemolina — 19-02-2009 GTM 13 @ 14:44

denise-dresser.jpgCarta Abierta a Carlos Slim

Estimado Ingeniero: Le escribo este texto como ciudadana. Como consumidora. Como mexicana preocupada por el destino de mi país y por el papel que usted juega en su presente y en su futuro.

He leído con detenimiento las palabras que pronunció en el Foro "Qué hacer para crecer" y he reflexionado sobre sus implicaciones. Su postura en torno a diversos temas me recordó aquella famosa frase atribuida al presidente de la compañía automotriz General Motors, quien dijo: "lo que es bueno para General Motors es bueno para Estados Unidos". Y creo que usted piensa algo similar: lo que es bueno para Carlos Slim, para Telmex, para Telcel, para el Grupo Carso es bueno para México.

Pero no es así. Usted se percibe como solución cuando se ha vuelto parte del problema; usted se percibe como estadista con la capacidad de diagnosticar los males del país cuando ha contribuido a producirlos; usted se ve como salvador indispensable cuando se ha convertido en bloqueador criticable. De allí las contradicciones, las lagunas y las distorsiones que plagaron su discurso y menciono las más notables.

Usted dice que es necesario pasar de una sociedad urbana e industrial a una sociedad terciaria, de servicios, tecnológica, de conocimiento. Es cierto. Pero en México ese tránsito se vuelve difícil en la medida en la cual los costos de telecomunicaciones son tan altos, la telefonía es tan cara, la penetración de internet de banda ancha es tan baja. Eso es el resultado del predominio que usted y sus empresas tienen en el mercado. En pocas palabras, en el discurso propone algo que en la práctica se dedica a obstaculizar.

Usted subraya el imperativo de fomentar la productividad y la competencia, pero a lo largo de los años se ha amparado en los tribunales ante esfuerzos regulatorios que buscan precisamente eso. Aplaude la competencia, pero siempre y cuando no se promueva en su sector. Usted dice que no hay que preocuparse por el crecimiento del Producto Interno Bruto; que lo más importante es cuidar el empleo que personas como usted proveen. Pero es precisamente la falta de crecimiento económico lo que explica la baja generación de empleos en México desde hace años. Y la falta de crecimiento está directamente vinculada con la persistencia de prácticas anti-competitivas que personas como usted justifican.

Usted manda el mensaje de que la inversión extranjera debe ser vista con temor, con ambivalencia. Dice que "las empresas modernas son los viejos ejércitos. Los ejércitos conquistaban territorios y cobraban tributos". Dice que ojalá no entremos a una etapa de "Sell Mexico" a los inversionistas extranjeros y cabildea para que no se permita la inversión extranjera en telefonía fija. Pero al mismo tiempo, usted como inversionista extranjero en Estados Unidos acaba de invertir millones de dólares en The New York Times, en las tiendas Saks, en Citigroup.

Desde su perspectiva incongruente, la inversión extranjera se vale y debe ser aplaudida cuando usted la encabeza en otro país, pero debe ser rechazada en México.??Usted reitera que "necesitamos ser competitivos en esta sociedad del conocimiento y necesitamos competencia; estoy de acuerdo con la competencia". Pero al mismo tiempo, en días recientes ha manifestado su abierta oposición a un esfuerzo por fomentarla, descalificando, por ejemplo, el Plan de Interconexión que busca una cancha más pareja de juego. Usted dice que es indispensable impulsar a las pequeñas y medianas empresas, pero a la vez su empresaTelmex las somete a costos de telecomunicaciones que retrasan su crecimiento y expansión. Usted dice que la clase media se ha achicado, que "la gente no tiene ingreso", que debe haber una mejor distribución del ingreso. El diagnóstico es correcto, pero sorprende la falta de entendimiento sobre cómo usted mismo contribuye a esa situación.

El presidente de la Comisión Federal de Competencia lo explica con gran claridad: los consumidores gastan 40 por ciento más de los que deberían por la falta de competencia en sectores como las telecomunicaciones. Y el precio más alto lo pagan los pobres. Usted sugiere que las razones principales del rezago de México residen en el gobierno: la ineficiencia de la burocracia gubernamental, la corrupción, la infraestructura inadecuada, la falta de acceso al financiamiento, el crimen, los monopolios públicos.

Sin duda todo ello contribuye a la falta de competitividad. Pero los monopolios privados como el suyo también lo hacen. Usted habla de la necesidad de "revisar un modelo económico impuesto como dogma ideológico" que ha producido crecimiento mediocre. Pero precisamente ese modelo de insuficiencia regulatoria y colusión gubernamental? es el que le ha permitido a personas como usted acumular la fortuna que tiene hoy, valuada en 59 mil millones de dólares. Desde su punto de vista el modelo está mal, pero no hay que cambiarlo en cuanto a su forma particular de acumular riqueza. La revisión puntual de sus palabras y de su actuación durante más de una década revela entonces un serio problema: hay una brecha entre la percepción que usted tiene de sí mismo y el impacto nocivo de su actuación; hay una contradicción entre lo que propone y cómo actúa; padece una miopía que lo lleva a ver la paja en el ojo ajeno e ignorar la viga en el propio.

Usted se ve como un gran hombre con grandes ideas que merecen ser escuchadas. Pero ese día ante los diputados, ante los senadores, ante la opinión pública usted no habló de las grandes inversiones que iba a hacer, de los fantásticos proyectos de infraestructura que iba a promover, del empleo que iba a crear, del compromiso social ante la crisis con el cual se iba a comprometer, de las características del nuevo modelo económico que prometería apoyar. En lugar de ello nos amenazó. Nos dijo, palabras más, palabras menos que la situación económica se pondría peor y que ante ello nadie debía tocarlo, regularlo, cuestionarlo, obligarlo a competir. Y como al día siguiente el gobierno publicó el Plan de Interconexión telefónica que buscaría hacerlo, usted en respuesta anunció que Telmex recortaría sus planes de inversión.

Se mostró de cuerpo entero como alguien dispuesto a hacerle daño a México si no consigue lo que quiere, cuando quiere. Tuvo la oportunidad de crecer y en lugar de ello se encogió. Sin duda usted tiene derecho a promover sus intereses, pero el problema es que lo hace a costa del país. Tiene derecho a expresar sus ideas, pero dado su comportamiento, es difícil verlo como un actor altruista y desinteresado, que sólo busca el desarrollo de México. Usted sin duda posee un talento singular y loable: sabe cuándo, cómo y dónde invertir. Pero también despliega otra característica menos atractiva: sabe cuándo, cómo y dónde presionar y chantajear a los legisladores, a los reguladores, a los medios, a los jueces, a los periodistas, a la intelligentsia de izquierda, a los que se dejan guiar por un nacionalismo mal entendido y por ello aceptan la expoliación de un mexicano porque por lo menos no es extranjero.

Probablemente usted va a descalificar esta carta de mil maneras, como descalifica las críticas de otros. Dirá que soy de las que envidia su fortuna, o tiene algún problema personal, o es una resentida. Pero no es así.

Escribo con la molestia compartida por millones de mexicanos cansados de las cuentas exorbitantes que pagan; cansados de los contratos leoninos que firman; cansada de las rentas que transfieren; cansados de las empresas rapaces que padecen; cansada de los funcionarios que de vez en cuando critican a los monopolios pero hacen poco para desmantelarlos. Escribo con tristeza, con frustración, con la desilusión que produce presenciar la conducta de alguien que podría ser mejor. Que podría dedicarse a innovar en vez de bloquear.

Que podría competir exitosamente pero prefiere ampararse constantemente. Que podría darle mucho de vuelta al país pero opta por seguirlo ordeñando. Que podría convertirse en el filántropo más influyente pero insiste en ser el plutócrata más insensible. John F. Kennedy decía que las grandes crisis producen grandes hombres. Lástima que en este momento crítico para México, usted se empeña en demostrarnos que no aspira a serlo.

Denise Dresser

SANTOS CUESTIONADOS

laemolina — 06-02-2009 GTM 13 @ 18:12

maciel.jpgXalapa, Ver, 6 de febrero, 2009.

Lo dijo el Maestro Yeshúa ha-Masíaj:

"Quién este libre de pacado, que tire la primera piedra". El hombre, lo dijo después Pablo, el Apóstol, queriendo hacer el bien, termina haciendo el mal. Y es que hay en el interior del hombre una tendencia hacia el mal. Nadie esta libre de cometerlo, incluso a costa de su voluntad.

Por eso, los simples mortales como nosotros no juzgamos, solo cuestionamos, es decir, preguntamos. Dios es el único que puede juzgar nuestras obras. Solo Él sondea nuestros corazones.

Preguntamos porque queremos saber.

Vamos, el Padre Maciel fue el fundador de una de las órdenes religiosas católicas más poderosos de México. Lo que el Opus Dei es internacionalmente, los Legionarios de Cristo lo son nacionalmente. Dueños, entre otros asuntos, de la Universidad Anáhuac, los legionarios representan la élite de la catolicidad mexicana, entre curas y laicos, donadores y empresarios que creen que dando dinero pueden salvar su alma. Seguramente habrán léido la Epístola de Santiago -el hermano de Jesús- y habran puesto sus barbas a remojar.

En México, y parece que en todo el mundo, las élites eclesiásticas católico romanas siempre han estado de lado de los ricos, y éstos han buscado congraciarse con obispos y arzobispos para defender sus intereses de clase -otrora dirimidos por los liberales- y porque además asumen que así estarán bien con Dios. ¡Qué ilusos!

Los Legionarios supieron aprovechar estos rasgos de superstición de los ricos de México, que no la fe. Y lograron, como se dice ahora, posicionarse entre éstos -como en su tiempo lo hicieron los jesuitas con los ricos rurales- para penetrar en la élite de la sociedad por medio de la educación superior y un aparente proceso evangelizador centrado más en la manipulación que en la FE.

Pero el Padre Maciel, fallecido apenas en enero de 2008, había sido forzado a dejar el ministerio por órdenes del papa Benedicto XVI, tras constantes acusaciones de más de una docena de hombres que habían asegurado haber sido víctimas de abuso sexual cuando eran estudiantes del religioso. Maciel, como muchos otros de su linaje, fue pederasta y bisexual.

 No obstante, el padre Maciel no fue cuestionado y desconocido por sus propios legionarios por su pederastia y por su sexualidad, sino porque "llevaba una doble vida", pues habría engendrado una hija con una mujer que de pronto reclama el asunto, razón por la que el vocero de los Legionarios en Estados Unidos, Jim Fair, reconoció que en vida, el padre Maciel -sujeto ahora a canonización, según parece- habría tenido una conducta sexual "no apropiada para un cura católico. Dicho de otro modo: el mal menor evidenció el mal mayor, ocultado siempre por los curas, incluso por el Cardenal Ratzinger, hoy papa.

Dicho de otra forma, el extinto padre Maciel es ahora desconcido por la Orden que él mismo fundo no por pederasta, sino por romper sus votos del celibato.

Uno se pregunta entonces por qué los legionarios ignoraron, e incluso negaron siempre, la pederastia de Maciel, ocultando los daños en las personas de sus víctimas, que ya grandecitos, lo acusaron públicamente en los medios mexicanos.

Pero no solo fueron los legionarios, sino la estructura entera del clero mexicano y extranjero, quien negó siempre, en claro ocultamiento y complicidad, la conducta ciertamente criminal del padre Maciel.

No se juzga aqui la conducta de los hombres, sino la actitud del clero mexicano que, por un lado se arroga la posesión absoluta de la verdad, y por otra reclama constituirse en guía moral de los mexicanos sin tener el quilataje suficiente para hacerlo. Y los mexicanos crédulos -que no creyentes- seguramente ven cada vez más distantes y lejanos los pasos de sus curas católicos de los del Maestro de Galilea, Luz Verdadera de los hombres.

La Iglesia mexicana hoy día se parece mucho a la vieron los ojos de Lutero, cuando decidió lo que decidió, marcando la historia para siempre. La cosa no esta en que sean hombres de carne y hueso, sino que ofrezcan cara de santidad cuando en realidad son unos pillos y malosos. Por supuesto, excepciones valiosas hay, como en todo.

Y da risa que sea la ruptura de los votos clericales del celibato la que venga ahora a derramar la gota del vaso. ¿Cómo la ves, Diódoro?

¡Cosas veredes, Mio Cid!

LAS TELEVISORAS Y LAS CAMPAÑAS

laemolina — 05-02-2009 GTM 13 @ 13:13

180px-tv_azteca_logo.jpgSiguiendo con el tema.

Y ahora el caso esta al carbón. Las reformas constitucionales de finales de 2007 eliminaron flujos de efectivo a raudales del Estado al IFE y de éste a los partidos por concepto de propaganda electoral.

Del presupuesto anual del IFE, acaso el 70% por ciento iba a los partidos; de éste, un 80 a propaganda electoral, especificamente a las dos grandes televisoras (Televisa y Azteca).

Mucho dinero a la política, y ésta ha sido el gran negocio de medios, periodistas y los ahora autodenominados "comunicadores". Esa es la raíz de la molestia.

Las cantidades de dinero a la industria televisiva, sobre todo, era impresionante. Pero el negocio se les acabó con las mentadas reformas. Y se quejaron amargamente. Todo un escándolo, sobre todo de la de por si escandalosa TV Azteca. Ahora serán los tiempos de Estado los que se usen para llenarlos de spots con propaganda, tanto de los partidos y sus candidatos, como de las instituciones electorales.

Pero los medios están enojados. Quieren dinero y alegan que la libertad de expresión esta cancelada. Promoverán amparos y buscarán que las cosas sean como antes.

El pasado domingo, durante la transmisión del Super Tazon, las dos televisoras decidieron pasar de un solo tajo -casi tres minutos- todos los spots posibles en el tiempo de Estado que la ley dispone. Pero antes advirtieron que ya venían los mensajes aburridos de la política.

Se argumenta que con tal medida trataron de irritar a los expectadores para que vieran la clase de diputados y la clase de reformas que "impusieron". Estan confrontando al poder público en un acto de soberbia inusitado. Ellos saben el poder que tienen, pero el gobierno es el gobierno.

El asunto apenas inicia.

Ya veremos... que pasa, Mio Cid.

LAS CAMPAÑAS DEL 2009

laemolina — 05-02-2009 GTM 13 @ 05:33

politica.jpg

Xalapa, Veracruz, febrero 4 de 2009.  

Los políticos -al menos en Veracruz- parece que aprendieron el arte de la grilla cuando estudiantes, formando las "planillas" para armar las inútiles y oprobiosas "Mesas directivas" estudiantiles. Oprobiosas, porque en Xalapa representaron conflicto, violencia, porros y mucha controversia, asi como en el puerto y otros lugares; inútiles, porque los estudiantes nunca hicieron algo valioso para sus instituciones y solo las usaron para satisfacer sus fines personales, cualesquiera que estos fueran.

Nuestos políticos, al parecer, ahi aprendieron las mañas y la manufactura de campañas y otras "estrategias" políticas. Y se refleja en las formas y métodos que actualmente usan para actuar en la política, la marrulla, entre otras. Por ejemplo.

1. Se pelean por las bardas. Pintando bardas, los candidatos creen que así es como le ganan al contrincante. Apenas inician las campañas, inicia también la guerra por las bardas, algunas se tienen ya en calidad de exclusivas. Torpemente, los candidatos y sus huestes, piensan que mientras más bardas tengan con su propaganda, más votos tendrán.

2. Se pelean por las calles, los árboles y los postes. ¿Para qué? Para colgar en ellos los pendones, carteles u otra especie de basura con la fotografía del candidato, pensando también que de esa manera "penetran" en los electores logrando su preferencia de voto.

3. Compran espectaculares, también creyendo que así es como su imagen se coloca en la mente del electorado para orientar el voto ante las urnas.

En general, la miopía de los "estrategas" de campaña -ahora asesorados por agencias de mercadotecnia- es de tal tamaño, que diseñan fracesitas de posicionamiento -siguiendo los consejos de Jack Trout y Ries- tan inútiles como insensatas y costosas, cuando en realidad lo que los electores necesitan es recuperar confianza en partidos y candidatos, y luego, escuchar propuestas inteligentes que realmente resuelvan sus problemas o satisfagan su sexpectativas.

Esta claro que hoy día -merced a los medios masivos- las campañas políticas dejaron de ser lo que fueron en tiempos pasados y en todo el mundo; hoy, se dice con insistencia, que la política esta "mediatizada" y, siguiendo a G. Sartori, parece cierto (solo parece) que lo que no esta en los medios, no existe. Pero esta es una medio verdad, o dicho sea de paso, Sartori nos esta diciendo una gran mentira, porque la miseria y la pobreza existen aunque no se vean en las pantallas de Televisa.

La política tiene que dar respuesta a las necesidades sociales; para eso existe. La política no es asunto de insensatos ni de frívolos. El hombre "light" no debería ser político, ni candidato a puestos de elección popular.

2009 es año electoral. Los rituales se deben cumplir para dar contenido a los mandatos constitucionales de renovar la cámara de diputados o representantes. No es lo mismo, se ha dicho, se candidato a diputado -local o federal- que serlo a presidente municipal o gobenador. Los diputados no son ejecutivos, obviamente, solo son legisladores y cuando más, gestores. Son estúpidas las acciones de candidatos a diputados que "ofrecen" propuestas como si de ellos dependiera lograrlas. Si lo fueran a alcaldes, probablemente podrían lograrlas si cuentan con presupuestos y si, además, las prioridades se los permiten.

¿Qué puede ofrecer un futuro legislador?

He ahi la clave del asunto y el talento del candidato. Lo cierto es que los electores nos sentimos fastidiados de escuchar sandeces y diatribas entre candidatos y partidos aduciendo los argumentos que, seguramente esbozaban cuando pretendían ser presidentes de la mesa directiva de la Artículo Tercero o de la prepa Juarez, o de cualquier otra secundaria o preparatoria. Incluso la facultad de derecho.

Mucho nos cuestan a los contribuyentes los monstruosos gastos del IFE y de las campañas políticas. Seremos objeto este año de verdaderos bombardeos de mensajes (spots) tontos, huecos, vacíos, estúpidos y falaces que los mercadólogos agringados les diseñan a los partidos y a sus candidatos. Política de basura y de basurero. ¡Ya veremos, Diódoro!

Ojalá y hubiese candidatos que dedicaran sus tiempos en los medios y sus recursos en las calles, a construir propuestas para legislar lo que los ciudadanos anhelan, y no lo que sus cúpulas partidistas les mandan. Veracruz vivirá tiempos especiales, porque se viene "la grande" más pronto que tarde. Y aqui hay un toro que ya respira agitado.

Los diputados deben responder a las expectativas de sus electores. Deben estar cerca de ellos, atenderlos, escucharlos y actuar de consuno con ellos, así las cúpulas se los cuestionen.

No votamos por las élites, ni por las burocracias partidistas, sino por ellos, por los legisladores.

LOS TIEMPOS DE XALAPA

laemolina — 07-01-2009 GTM 13 @ 05:01

xalapa-parque-juarez.jpgXalapa, Veracruz, 6 de enero de 2009. 

Terminan, con la visita bíblica y simbólica de Los Reyes Magos, las festividades de la Natividad del Señor e inicia el nuevo año cristiano y civil con renovados retos y con desafíos enormes en el marco de la llevada y traída crisis financiera global, la que nos pone en serios bretes y nos colca de cara ante aprietos que ponen en serio riesgo la estabilidad social del país.

México dejará de vender sus productos a su principal cliente, Estados Unidos, en donde la demanda (el consumo) disminuirá debido al desempleo, la falta de inversión y del crédito interno. Nuestros paisanos emigrantes se nos vendrán encima, pues ya no tendrán trabajo allende el Río Bravo y dejarán de enviar sus remesas. Pueblos veracruzanos enteros viven -hasta hoy- de ellas. ¿Que vendrá despúes?

Las manifestaciones sociales de esa dificultad económica son espinosas allá, y gravísimas aquí, pues al desempleo acumulado históricamente en nuestro país, habrá de agregarse el que proviene de los problemas anunciados, al punto que algunos observadores avisoran que, durante 2009, cuando menos un millón de nuevos mexicanos en edad de trabajar no conseguirán un puesto en la economía, debido justamente a la crisis financiera y sus repercusiones en la planta industrial (la producción) y en el consumo.

Por tradición, Xalapa, la Atenas, ha sido y es una ciudad con problemas serios de colocación laboral; además, los puestos que tiene no ofrecen emolumentos suficientes para crear una vida decorosa. Todo el mundo sabe que la aspiración máxima de un xalapeño -especialmente si es egresado universitario- es colocarse como burócrata en el gobierno, en cualesquiera de sus niveles, o de plano conseguir "algunas clases" para subsistir.

No hay más en nuestro terruño, aparte de la actividad comercial que, por cierto, acusa paradojas curiosas, como es el caso de conocida tienda departamental -en moderna plaza comercial- que fue, en el país, la que más ventas tuvo percápita en 2007-8. Y uno se pregunta, ¿cómo es eso?

¿Qué opciones tiene nuestra ciudad para crear oportunidades locales? Los políticos no cejan de anunciar programas de "promoción turística" para atraer más visitantes a la ciudad. Algunos de ellos ya tocaron trompeta anunciando que Xalapa es una de las tres ciudades más visitadas del país. Nuevamente nos preguntamos, ¿cómo es eso?

Dicen que hay que promover, pero técnicamente nos encontramos con que en Xalapa no hay producto turístico. Hay atractivos naturales, es cierto, pero eso no quiere decir que haya producto turístico. ¿Cuántas noches se hospeda en hotel el visitante típico de nuestra ciudad?, ¿cuánto gasta durante su visita?, ¿qué sectores de la ciudad se ven beneficiados por el visitante y su actividad turística?

Lo que el turismo debe ser capaz de lograr es gasto y beneficio en los actores económicos que habitan en un destino. ¿De qué sirve que lleguen a las playas del puerto de Veracruz camiones atollados de viajeros si traen todo, desde atún hasta pambazos, refrescos y tortas, jamón y sardinas compradas en sus lugares de origen?, ¿cuánto gastan si hasta carpas y casas de campaña traen para dormitar en las playas?

No es lo mismo que los turistas lleguen en avión, consuman hoteles, desayunos, comidas, cenas y otros servicios y que generen consumos extras con billetes verdes, o de los nuestros, pero que generen economías en las cadenas productivas de un destino turístico, a que traigan todo para el "Camarena Suite", y los políticos anuncien que hubo millones de visitantes durante el año.

Así en Xalapa. Vienen los visitantes que son familia de residentes locales. Duermen en sus casas, consumen en sus casas y compran 100 pesos a los "jipis" del Callejón del Diamante o pagan 20 pesos al trenecito que los lleva a recorrer la ciudad. ¿Y dónde esta el consumo?, ¿dónde esta el producto turístico?

Los políticos locales deben entender que Xalapa posee condiciones estructurales generadoras de oportunidad, pero no están vistas, y si lo están, quieren que generen trabajo y dinero por obra y gracia de Dios. Xalapa necesita inversiones para transformarse de ciudad de turismo tortero, a ciudad de gran atractivo y consumo como Zacatecas o León, por ejemplo. Pero se necesita visión, estrategia e inversión pública y privada para lograrlo y convertirla -aunque se escuche feo- en auténtico producto turístico. Necesitamos tener "algo que vender" y luego hacerle promoción por todos los medios.

Por lo pronto, si no empiezan a tomarse medidas en este sentido, Xalapa terminará siendo la ciudad de los vendedores ambulantes.

Ya Diódoro, el hombre que todo lo sabe, esta haciendo sus previsiones oportunas. Pero Diódoro también es optimista, y dice que Xalapa tiene tiempos por venir maravillosos, más alla del gasto gubernamental anticíclico. Pero Xalapa necesita políticos visionarios e inversionistas que sepan valorar el futuro de mediano y largo plazo. Hay fuentes seguras de oporunidad.

¡Salud, alegría y properidad en 2009!

¿Y EL INVITADO PRINCIPAL?

laemolina — 09-12-2008 GTM 13 @ 07:23
feliz-navidad.jpg
Festinamos durante los días decembrinos la Natividad del Señor, el Verbo Encarnado del Altísimo en la Tierra. Su presencia y su mensaje es alegría, esperanza, fortaleza, salud, prosperidad y paz para los hombres; empero, siendo Yeshúa, ha-Masíaj el objeto y fin y la Piedra Angular de las festividades navideñas, la realidad es que para el hombre occidental, mundano y profano, secular y materializado, JESÚS es el gran ausente, justo en las fiestas que conmemoran su nacimiento.
Diciembre es mes de consumo, fiesta, alcohol y otros excesos. Y para muchos otros, diciembre es mes de nostalgia y tristeza. El hombre vacío se ve sumido en estados depresivos. ¿La razón?: No conoce la Luz de la Verdad, su vida carece de sentido y sus días transcurren sin felicidad.
En diciembre los almacenes lucen pletóricos, ansiosos de vender; los regalos, las sonrisas falsas y de compromiso, los deseos de felicidad y salud "en esta Navidad" y prosperidad para el Año Nuevo. ¿Qué significa todo eso? Mucho, y a la vez nada. ¿Por qué?
Porque el invitado principal de estas fiestas, Jesús, el Mesías y Su Mensaje de Luz, es, con todo, el gran ausente.
Por eso la pregunta para estos días de posadas, la noche del 24 y durante todo el día 25:
¿Y dónde esta el invitado principal?
Con todo, y con mucho más:
¡FELIZ NAVIDAD! para todos los lectores de este Blog, gentiles y bondadosos.

EL PAPEL DE LOS MEDIOS

laemolina — 02-12-2008 GTM 13 @ 06:29

dinero-pay-pal.jpgEn Xalapa "es público y notorio", y en otras ciudades del estado de Veracruz, no menos, y quizá mucho más. Mientras menos cultos son los lectores (en caso de que los haya), los medios tienden a ser más escandalosos y amarillistas, golpeadores y chayoteros. Por eso, precisamente por eso es que venden ejemplares y espacios publicitarios.

Pero en todo el país el asunto se resuelve de la misma manera : los medios de comunicación se ocupan de la política debido a que es el negocio más importante que explotan. Puede decirse que sus ingresos provienen cada vez y en mayor monto de los negocios de la política entre propaganda institucional de los partidos, el gobierno y los propios políticos. Muchos de ellos -los políticos- pagan fuertes sumas de dinero a los columnistas chayoteros para ventanearlos, mencionarlos, citarlos, asociarlos o simplemente ubicarlos en situaciones y coyunturas que consideran pueden ser provechosas. Los políticos invierten en los medios, y éstos -gustosos- aceptan la circunstancia.

Por supuesto, los ingresos oficiales provenientes de los presupuestos autorizados por el IFE para el consumo propagandístico político han sido más que cuantiosos, y con mucho han llegado a superar el gasto público asignado a, por ejemplo, la educación o la obra pública social en muchos municipios del país. Ha sido, sin duda, dinero tirado a la basura porque una sociedad no educada en poco, o en nada, contribuye a la democracia.

Muchos medios "de comunicación" se dedican exclusivamente al ventaneo y al golpeteo de políticos, principalmente de gobernantes, y con el sofisma de que hacen "análisis político" extraen jogosas partidas de los presupuestos públicos mediante la justificación del gasto en partidas tales como "comunicación social" y otras expresiones de la burocracia institucional. Todos los actores políticos anhelan blanquear sus imagenes y "percepciones" públicas ante los hombres del poder, no ante la sociedad. Esta, en realidad, poco les importa.

El escándalo les favorece a las empresas de comunicación, pues de eso viven. Mientras tanto, la sociedad clama por medios de comunicación veraces y efectivos que, cuando menos, informen éticamente el  "qué, quién, cuándo, dónde y el por qué" de los sucesos cotidianos. Pero con los flujos presupuestales, el gobierno calla, concede, libera o contrae información, y los dueños de los medios -incluyendo a los reporteros y editorialistas- callan o hablan, según la conveniencia y los monto$ del negocio político-editorial. Todo es cuestión de las válvulas que liberan el gasto de las dependencias encargadas de cuidar la imagen de los gobernantes. Muchas estaciones de radio -que antaño se dedicaban a la música y al espectáculo- hogaño se avocan a la política, por eso tienen entre sus programaciones a los noticiarios, cuyos contenidos básicos son políticos.

Muchos políticos -de todos los niveles y tamaños- incluyendo a los aspirantes a cargos de elección popular y líderes de organizaciones de todo tipo, anhelan aparecer en las columnas de las principales publicaciones nacionales; y los de provincia -los citadinos y los pueblerinos- hasta lamen las botas de los dueños de los medios con tal de ser mencionados o de que publiquen sus eventos, inspirados con el único fin de recibir, aunque sea débilmente, los reflectores de los medios locales.

Muchos de ellos usan, incluso, el nombre de organizaciones fraternales que poco o nada tienen que ver con la política, por la sencilla razón de que sus fines son distantes, y hasta ajenos, de los de las organizaciones propiamente políticas. Pero como tales ambiciosos carecen de plataformas, usan las que tienen, no obstante que sus reglamentos y estatutos los prohíben y sus miembros los toleran, pensando que así "salen de sus cuatro paredes".

La política es y ha sido un gran negocio a costa de la sociedad. Xalapa, y en general el estado de Veracruz, tiene entre sus ricos a los políticos y funcionarios. Pocos paisanos han hecho sus fortunas merced a sus actividades empresariales y de negocios generadores de empleo e impuestos al erario; aqui las fortunas de peso provienen de la política.

Así pues, ya veremos los negocios de la política durante 2009; un año de serias restricciones macroeconómicas y macro financieras, condiciones que orillan a que ahora, más que nunca, la política sea un espacio exlusivo para los empresarios ricos, pues ellos son los que tiene el dinero para financiar campañas en los montos necesarios. Y cuidado con el dinero del narco. Las ventanas están más que abiertas, muy abiertas.

Bueno fuera que los medios de comunicación, sin abandonar sus jugosos negocios, crearan espacios para educar a la sociedad en los valores genuinos de la política, en los valores de la competencia partidista, en la civilidad, la tolerancia y el respeto, cuando menos. Bueno fuera que pugnaran porque las campañas fueran más creactivas y propositivas, y que lejos de favorecer el chisme, se abocaran a las propuestas y a las ofertas políticas reales de candidatos y partidos. Los medios bien pueden ayudar en esto. El problema es que no le$ intere$a.

MENOR ASIGNACIÓN FINANCIERA A LA EDUCACIÓN SUPERIOR

laemolina — 15-11-2008 GTM 13 @ 06:14

anuies.jpgMuy superada quedó la discusión respecto de si la educación constituye o no un factor básico del crecimiento y del desarrollo económico. Esta más que claro que la educación es un componente básico de la democracia, la productividad, la salud, la paz y la armonía sociales. Sin educación, todos los esfuerzos del Estado para contribuir al desarrollo económico son nulos. Sin embargo, por razones incomprensibles -no necesariamente financieras- el Estado mexicano continúa mirando de soslayo los presupuestos públicos destinados a la educación, especialmente la superior. Hoy en día, los países que más crecen son los que en las décadas recientes han atendido adecuadamente este sector de la sociedad y de la economía: la educación.

Los componentes básicos de la educación superior son, entre otros, la inversión en bienes, capacitación y desarrollo de los académicos, apoyos a programas generales y específicos y, sobre todo, las asignaciones financieras a la investigación científica pura y aplicada, es decir, la tecnología. Siendo un compromiso del Estado la inversión en capital humano -sin duda la mejor de las inversiones- lo que vemos es cada vez más un gradual y sostenido deterioro de las dotaciones presupuestales a este rubro del gasto público federal.

El secretario general de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), Rafael López Castañares, anunció que, para 2009, la educación superior recibirá el 0.58% del producto interno bruto (PIB), proporción verdaderamente pobre para las necesidades del país. El presidente Felipe Calderón prometió, en campaña, 1.5 por ciento del PIB, lo cual se ve lejos, pues anualmente el presupuesto debería crecer al menos en un 0.15%, y lo que realmente vemos es que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SCHP) recortó alrededor de mil 426 millones de pesos de los recursos destinados a educación superior, respecto de los aprobados por la Cámara de Diputados en el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2008, decisión que afecta a las universidades públicas federales, estatales y tecnológicas del país, pues reduce la inversión del Estado de 0.67 a 0.66 por ciento del producto interno bruto (PIB) para este sector.

Por su parte, la Universidad Veracruzana (UV), con poco más de 40 mil alumnos, ve reducir sus fondos de operación financiera en 474. 6 millones de pesos para 2009, respecto del año que concluye, lo que constituye un deterioro sustancial y lamentable.

Ciertamente, los sistemas de presupuestación deberían ser más eficaces y dirigidos a programas específicos que apuntalen efectivamente el desarrollo académico de las instituciones o establecimientos de educación superior. Las formas y mecanismos de distribución interna de los recurso públicos requieren revisión urgente.

En el caso de la UV, es más que aparatosa la cantidad de personas que laboran en la rectoría, pues la proporción ha llegado a ser absurdamente de "1 a 1" entre el personal académico y el administrativo. Por otro lado, los sueldos de sus funcionarios de alto nivel, más las prestaciones y las prebendas, resultan por demás oprobiosos dadas las necesidades de las instalaciones universitarias, incluso en Xalapa; no se diga en el interior del estado. Muchas facultades carecen de los medios indispensables para operar con dignidad: cero laboratorios, servicios sanitarios asquerosos, bancas deterioradas, seguridad nula, protección civil ausente, no obstante los fideicomisos financiados con dinero que se cobra a los propios estudiantes. Si, en efecto, es preciso que los recursos financieros asignados a las instituciones de educación superior sean más altos, pero también que sean administrados con eficiencia y honestidad.

Por desgracia, parece ser que los enormes presupuestos destinados a la política (IFE y partidos políticos) merecen, al parecer, más atención e interés por parte de los medios de comunicación, que los asignados a la educación superior, no obstante que solo sirven para mantener en la ubre a los "grillos" y demás vividores de la política. Los dineros públicos asignados a la política son perfectamente inútiles sin una sociedad educada.

¿Qué dices, Diódoro?