LAS MARCHAS
laemolina — 31-08-2008 GTM 13 @ 19:28
Iluminemos México; tal vez sería mejor escribir y decir "Iluminemos A México", pero como quiera que sea, la sociedad civil esta despertando y ojalá lo haga en todos los casos y ante todos los problemas sociales, incluso los políticos.
Pero no es toda la sociedad civil, sino solo una parte de ella, una parte selecta y excluyente.
Me pregunto, ¿los indígenas fueron convocados?, ¿los obreros y las amas de casa de las clases marginadas?, ¿los sectores "populares" por no decir pobres de la sociedad?
Todo parece indicar que, tanto en el D. F., como en Xalapa, estas marchas solo representan a las clases media altas, la denominada "burguesía" o "pequeñas burguesías". En Xalapa, por ejemplo, señoras bien muy arregladitas de blanco que sufrieron por no saber donde dejar sus camionetas último modelo cerca del monumento a la Madre, de modo que estuvieran "seguras". Empresarios medios, comerciantes prósperos, gente acomodada, pues.
En México, la convocación de los iluminados emergió desde los altos círculos y lujosas instalaciones del Club de Industriales y desde las no menos elegantes instalaciones del Camino Real de Polanco; los habitantes de Chalco y de la Bondojo seguramente no fueron invitados a la marcha. Ellos, al parecer, no son parte de la sociedad civil para "Iluminemos México".
Será porque para ellos la seguridad no les va, pues ¿quién les podría secuestrar?
Pero más que marchas, la sociedad debería -deberíamos todos en conjunción- ser más participativos en nuestras calles y colonias; deberíamos organizarnos los colonos para actuar como RED contra el crimen y los mozalbetes pandilleros que azotan la ciudad. Y aqui deberían participar los sindicatos, los gremios, los medios y todos los actores de la sociedad. Los taxistas, por la labor que desempeñan, deberían ser enlaces estratégicos de apoyo contra el crimen y la delincuencia.
Los medios "de comunicación", conque fueran menos alarmistas, menos amarillistas y más serios y objetivos, ayudarían mucho.
Ojalá y que la sociedad, ahora llamada "civil", reaccionara toda, en todos sus sectores y no solo en sus clases medias pequeño burguesas. Los campesinos, los agricultores, los indígenas, los proletarios también son sociedad civil...

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del.icio.us
Los universitarios atenienses que tenemos que usar los servicios de la USBI (Unidad de Servicios Bibliotecarios y de Información) de la Universidad Veracruzana (Xalapa) al estacionarnos en sus instalaciones se nos da un papelito "de control" en el que se nos alerta:
Que la gente se divorcie en Xalapa, en México y en el mundo, no es nada nuevo.
DICE LA NOTA:
La Universidad Veracruzana y el Instituto Federal Electoral de la entidad presentaron los resultados de la encuesta “Cultura política y valores ciudadanos”, diseñado por Laboratorio de Investigación y Asesoría Estadística (LINAE).
No es este el mejor panegírico, ni sobre su persona, ni sobre su obra y trayectoria como virtuoso del violín. Pero los atenienses hemos perdido a un artista de primer nivel, de primer mundo. Xalapeño de nacimiento y de familia musical de cepa.
El Ayuntamiento de Xalapa y su gobierno le están apostando a la vigilancia electrónica instalando decenas de cámaras en calles, cruceros y otros lugares públicos. Con seguridad, miles de pesos -tal vez millones- costará el asunto, sin incluir tal vez los gastos de reposición, operación y mantemiento entre otros.
Debe suceder en otros lados del país, pero en Xalapa es crónico, "público y notorio". Sucede que los xalapeños, una vez al volante, transforman su personalidad y, de educados ciudadanos, se transforman en energúmenos conductores de sus automóviles. Pareciera que el auto -mientras más caro y lujoso mejor- otorga a su manejador un hálito de superioridad que le concede derechos por encima de los demás.
Por razones poco claras, los pueblos latinos no parecen privilegiar la pena de muerte en sus sistemas legales. Los filósofos del derecho y los juristas en ejercicio aducen que los criminales son consecuencia de los males sociales -la injusticia y otros más- y que, en consecuencia, no debe castigarlos, sino rehabilitarlos. Otros más, argumentan que en ninguna sociedad la pena de muerte ha surtido efectos positivos, es decir, no ha logrado reducir los índicadores de criminalidad, y en algunos casos incluso los ha incrementado.
No es la primera vez, ya van muchas quejas de ciudadanos xalapeños que sufren robos en sus automóviles en la Plaza Américas de Xalapa.